Oviedo, L. Á. VEGA
El anuncio por parte del delegado del Gobierno, Antonio Trevín, de que los Presupuestos de 2008 incluirán una partida para reducir el peaje del Huerna, ha causado cierta incredulidad en el PP. El senador popular Jaime Reinares reaccionó ayer asegurando que se trata de «un culebrón de verano, similar al del año pasado, que tendrá su culminación cuando el presidente Zapatero vaya a Rodiezmo, cuando finalice su descanso en los Oscos».
Reinares no dudó en asegurar que, con su anuncio, Trevín «engaña a los asturianos», y que olvida que la promesa hecha por Zapatero era la de «quitar totalmente el peaje». El senador recordó la reciente visita de Zapatero a Barcelona, «en la que se comprometió a dar 600 millones de euros para rescate de peajes». Sin embargo, «del peaje del Huerna no ha vuelto a abrir la boca». Si al final van 600 millones a Cataluña en ese concepto, añadió el senador, «a Asturias deberían corresponderle otros cien millones, por pura proporcionalidad».
Reinares tiró de memoria e indicó que, durante la discusión de los Presupuestos de 2007, los senadores asturianos y castellano-leoneses del PP habían propuesto una partida para eliminar el peaje. «Los senadores asturianos del PSOE, junto al resto de sus compañeros, votaron en contra, así que no traten de engañarnos», pidió.
El senador del PP negó a Trevín cualquier credibilidad, ya que «la Autovía del Cantábrico no estará lista hasta el año 2010, según datos del propio Gobierno». Antonio Trevín viene asegurando que la carretera estará lista a finales de 2009. «Yo creo que va a ser algo más allá», remató Reinares.
Otro de los puntos que el senador echó en cara al delegado del Gobierno fue su afirmación de que la reducción de accidentes habla bien de los conductores asturianos y de la mejora de las carreteras. «Asturias tiene muchos puntos negros y hay que resolverlos», aseguró.
Guiño a los motoristas
Reinares añadió que los senadores del PP presentarán una enmienda a los Presupuestos de 2008 para incluir una partida con el fin de que en todos los tramos de carretera que se construyan se instalen barreras de protección para motoristas, de forma que se eliminen los peligrosos guardarraíles que pueden provocar terribles amputaciones. «En pleno siglo XXI no se pueden abrir carreteras sin bandas de seguridad parta motoristas», añadió el senador del PP.