JOSÉ TOMÁS RAGA
ECONOMISTA, EXPERTO EN EL SISTEMA SANITARIO
Avilés,
Graciela ALONSO
-¿España podrá mantener el sistema sanitario actual sin que el déficit nos coma?
-Se requiere una consideración a tener en cuenta: asegurar la sostenibilidad no es tarea fácil. Es lógico que el coste destinado a sanidad aumente, porque aumentan los complejos procesos de atención y se encarecen los recursos destinados a diagnósticos y tratamientos y no crece en el mismo sentido la dotación de recursos y necesidades.
-El Principado afirma que la sanidad de Asturias es una de las mejores de España.
-Asturias es una región en la que la sanidad es magnífica. El mayor problema para los próximos años es la baja tasa de fertilidad y el aumento de la población envejecida. Asturias posee la media más alta de mayores y muy mayores, y hay que dedicarles una atención y asistencia que va en aumento.
-¿Qué quiere decir con mayores y muy mayores?
-Se considera como mayores a las personas que superan los 65 años, y como muy mayores a las que tienen más de 80.
-¿Cuáles son los problemas éticos de la economía de la salud?
-No se trata de restringir los recursos, sino de buscar bolsas de ineficiencia para corregirlos y obtener mejores resultados con los mismos recursos. Hay que que evitar los monopolios por zonas, derribando las barreras y dejando que la sanidad entre también en un mercado libre y que compita. No consiste en privatizar nada, sino en utilizar mecanismos para usar mejor los recursos.
-¿Esto supondría una competición entre las comunidades autónomas por quien es el número uno?
-Un monopolio, por definición, es ineficiente porque se desperdician recursos que varios suministradores establecen por zonas. Es una locura en cuanto a eficacia que todas las comunidades tengan todos los servicios. Deberían existir unas cuentas de compensación para que cada regióndevolviese a otra los recursos gastados en cada paciente y, como nadie quiere ser el último, pues se esforzarían más por ser cada vez mejores. Aquí es donde empieza el miedo de los sindicatos por la privatización y las economías de escala, con el pertinente aprovechamiento máximo de los recursos productivos.
-¿Sanidad pública o privada?
-No deberían existir diferencias entre la sanidad pública y la privada, y, sin embargo, las hay, y una de ellas es el dinero que se destina. El problema de la sanidad pública y de una parte del Estado de bienestar es que se encuentra rodeado de dudas y genera malestar. La sostenibilidad de los recursos es la clave para la eficacia de la sanidad pública y para ayudar a predecir con mayor facilidad las enfermedades de la colectividad. Sin embargo, un ejemplo de mal uso de los recursos nacionales es la prolongación de las bajas de los enfermos, con las que tan sólo el Estado pierde dinero.
-¿Se destinan suficientes fondos para investigación?
-Los recursos públicos destinados para investigación deberían estar orientados a mejorar la salud y la vida, porque otros estudios, como la muerte de Jesucristo en la Cruz, no tienen cabida para la preservación de la calidad de la medicina, por lo que estos últimos deberían tener tan sólo una financiación privada y no ser subvencionados por entidades públicas.