Oviedo, María ALONSO
El veneno está dejando una estela de muerte en la cordillera Cantábrica: catorce buitres han sido envenenados en lo que va de año. Los últimos en aparecer son siete buitres leonados en la parte leonesa de la Cordillera, a quince kilómetros del puerto de San Isidro. Los hallazgos se produjeron en los municipios de Valdelugueros, Valdepiélago, Boñar y Vegacervera. Los cadáveres fueron recogidos por la Consejería de Medio Ambiente de Castilla y León y la necropsia ha constatado la presencia de veneno. Según denuncia la Coordinadora Ornitológica de Asturias (COA), las aves tenían restos de Aldicarb, el mismo producto usado en el envenenamiento de cinco buitres y dos alimoches, muertos también este año en Áliva, en Picos de Europa.
Si a estos casos se suman las dos aves que fueron halladas en primavera en el concejo asturiano de Peñamellera Alta, la lista de buitres envenenados en la Cordillera en lo que va de año es de 14 ejemplares. «Lo que supone el peor año de la década, con lo que conlleva para la población de la especie», señalaron fuentes de la Coordinadora Ornitológica de Asturias.
Dada la alta toxicidad del Aldicarb y de pesticidas como los carbofuranos, así como de sus riesgos para la población y la fauna silvestre, incluyendo especies en peligro de extinción como el oso pardo, la Unión Europea ha decidido retirar estos pesticidas del mercado, ya que eran usados con fines agrícolas.
Por ello, la Coordinadora Ornitológica de Asturias considera urgente que tanto los gobiernos de las comunidades autónomas implicadas como el Seprona deben inspeccionar los puntos de venta para así poder retirar los posibles stocks de productos que aún puedan continuar a la venta en los establecimientos.