Oviedo, J. A. A.
La Sindicatura de Cuentas asturiana ha estado marcada por la polémica desde sus primeros pasos, allá por la primavera de 2005. El primer motivo de discrepancia surgió con el nombramiento de los síndicos, propuestos por los partidos con representación en el Parlamento asturiano, especialmente con el de Mercedes Fernández, del PP, que había sido concejala en el Ayuntamiento de Gijón y delegada del Gobierno en Asturias durante el mandato de José María Aznar.
Aunque todos los síndicos eran propuestos por partidos, el PSOE sostenía que Mercedes Fernández presentaba un perfil demasiado político frente a Avelino Viejo, propuesto por los socialistas, y a Antonio Arias, propuesto desde IU. Al final, se aceptaron las propuestas de cada partido. El segundo conflicto se produjo cuando desde la Sindicatura se acusó a la Junta General de restringir la autonomía del nuevo órgano mediante una enmienda a la ley de ese nuevo órgano, en la que se introducían cambios sobre la regulación de su personal y se limitaban las retribuciones salariales de sus miembros.