Tras una agitada semana en la que el líder del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, difundió un vídeo en el que pedía gestos a favor de la bandera española -con la correspondiente contestación del Ejecutivo, que se refirió a la polémica como «un debate artificial» fundamentado en «la carencia de proyecto político» del PP-, el delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, afirmó ayer, durante su discurso en el Rubín, que la bandera constitucional «es de todos y para todos». Destacó además el «respeto general que tiene la inmensa» mayoría del país por el Rey y por la monarquía parlamentaria, «cuya gran aportación a la democracia tampoco está en cuestión». Trevín, parafraseando al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, añadió que «la primera regla del patriotismo» es, precisamente, «evitar la discordia entre los españoles». Por ello, dijo, «debemos subrayar lo que nos une».
Trevín también hizo mención a «lacra social» del terrorismo, «la principal amenaza para la seguridad» en la sociedad moderna. «A pesar de los buenos resultados en la lucha contra ETA -prosiguió-, ésta sigue conservando la capacidad y la intención de matar. Pero hoy el Estado de derecho es aún más fuerte, dispone de más efectivos, mejor equipados y se ha avanzado enormemente en la colaboración ciudadana, en la presión judicial y en la cooperación internacional».
El delegado del Gobierno también se refirió al esfuerzo de las administraciones para tratar de mejorar la labor diaria de los efectivos de la Guardia Civil y afirmó que en Asturias, en lo que va de legislatura, el catálogo de la Guardia Civil pasó de 1.971 hombres a 2.068. Recordó también el convenio firmado con el Principado para la reforma y reparación de casas cuartel, por el que se invertirán casi dos millones de euros (cofinanciados al 50% entre las administraciones central y regional) hasta 2009.
Trevín aseguró que el Gobierno «está sentando las bases de la Guardia Civil del siglo XXI, mediante el reconocimiento de los derechos fundamentales de sus miembros, la definición precisa de sus deberes y el establecimiento de un régimen disciplinario eficaz».