Oviedo, M. P.
Si se hubiesen cumplido las primeras previsiones, las dos autovías que vertebran Asturias por la costa y el interior tendrían que estar completamente en servicio o a punto de terminarse. Este año 2009 empezó siendo la fecha marcada en todos los calendarios para finalizar las obras de la Autovía del Cantábrico y de la conexión entre Oviedo y La Espina. El problema es que después de ese plazo vinieron otros y después otros... hasta ahora. El ministro de Fomento, José Blanco, se ha parado en 2011. Sus fechas, las que dio el lunes, coinciden con las últimas previstas para finalizar esos dos corredores, cuyas fechas de finalización han bailado hasta detenerse, de momento, en algún instante de dentro de dos años con tramos pendientes que cumplirán hasta cuatro y cinco años en obras.
El ir y venir de los calendarios se ha movido especialmente en la Autovía del Cantábrico. El presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, y el delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, coincidieron hace dos años situando el horizonte en 2009. Ya sabían entonces que los tramos más retrasados por conflictos sobre los trazados -Unquera-Llanes y Otur-Villapedre- iban a poner condiciones. Sus fechas se alargaron después hasta 2010 y, más recientemente, a principios de 2011, aunque hubo otros anuncios como un vago «en esta legislatura» e, incluso, la anterior ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, llegó el pasado noviembre a hablar de 2012. José Blanco vuelve ahora a 2011, apoyado en los contratos de obras que fijan el final del último tramo en ejecución -Llanes-Pendueles- para el 25 de junio de ese año.
La única realidad hoy es que al corredor cantábrico le faltan 22 kilómetros por el Oriente -los que separan Llanes de Unquera, con la obra en fase preliminar- y casi treinta en el Occidente, los que suman los tres tramos pendientes: Muros-Las Dueñas, Otur-Villapedre y Navia-Tapia. La autovía, si aciertan los últimos plazos del baile, acabará antes por el Occidente. Las obras prácticamente acaban de comenzar también en Otur-Villapedre y se han eternizado en Muros-Las Dueñas y Navia-Tapia, donde la construcción comenzó en 2006, por lo que si se cumplen los últimos plazos establecidos para su finalización -ambos en 2010- habrán estado casi cuatro años en obras. Y por motivos similares, por las modificaciones en los proyectos debido a la concepción de dos viaductos, el del Porcía en Navia-Tapia y el de Artedo en Muros-Las Dueñas.
Por el interior, la autovía Oviedo-La Espina coincide con la del Cantábrico en el primer plazo -2009- y en el último -2011-. Éste, el que Blanco anunció el lunes, también coincide con el último que se había hecho público e incrementa en dos años el plazo inicial que dio Antonio Trevín en octubre de 2007. Los cuatro tramos que quedan, todo de Grado a La Espina, llevan ritmos diversos, pero el más retrasado, Doriga-Cornellana, está previsto para principios de 2011 después de tres años y medio en obras. Nada comparable a la primera calzada de Salas-La Espina, que comenzó a construirse en diciembre de 2004, estaba prevista para 2008 y ha rebasado la fecha de finalización siguiente -marzo de 2009- hasta ponerse como límite finales de este año. Total, al menos cinco años de obras.
Autovía del Cantábrico
Según las últimas previsiones de Fomento, en 2010 se abrirán al tráfico los tramos Navia-Tapia (enero) y Muros de Nalón-Las Dueñas (noviembre), dejando para 2011 los dos tramos paralizados por los conflictos sobre los trazados, Otur-Villapedre, previsto para enero de 2011, y Unquera-Llanes, que clausuraría las obras en el corredor en el mes de junio de ese mismo año.
Oviedo-La Espina
Queda todo el trayecto de Grado a La Espina, pero este año, según los plazos del Ministerio, se abrirían al tráfico el tramo de la villa moscona a Doriga (Salas), previsto para el 23 de octubre, y Salas-La Espina, para finales de 2009. No se pondría en servicio nada más hasta un año más tarde -Cornellana-Salas- y con Doriga-Cornellana se acabaría en 2011 una obra que comenzó en 2004.