PEDRO DE SILVA
La idea de que ETA haya intentado volar una casa-cuartel con las familias dentro, y matado al día siguiente a dos jóvenes guardias, para celebrar su aniversario, resulta estremecedora, pero es probable. En realidad ETA es también una empresa con medio siglo de existencia, con su aparato de recaudación, su administración, su departamento de marketing y su línea ejecutiva, y en una empresa de cualquier clase la fecha fundacional siempre se celebra. Si el trabajo básico de la empresa consiste en matar, el mejor modo de celebración es matando. Dicho todo ello así parece una broma macabra, pero para ETA y sus secuaces matar es la normalidad, una práctica que se ejecuta con la tranquilidad de conciencia de quien vende lavadoras. Esa banalización profesional del terror y el oficio de matar, propios de ETA y sus secuaces, da la medida de la perversión absoluta del agujero negro.