Oviedo, Agencias / A. L.
La tranquilidad marcó ayer, primer día de la «operación salida», los miles de desplazamientos que se llevaron a cabo en las carreteras asturianas. Según fuentes de la Guardia Civil de Tráfico de Asturias, las carreteras «no han registrado retenciones importantes, nada que no sea lo habitual de un viernes». Se espera que durante el día de hoy se concentre la mayor parte de los desplazamientos ya que ayer era todavía día laborable.
El único accidente registrado fue algunos kilómetros antes de la entrada de El Berrón, donde dos personas resultaron heridas de diversa consideración, una grave y otra leve, en una colisión en la que se vieron implicados dos vehículos. El herido más grave fue el conductor y único ocupante de una furgoneta, que tuvo que ser excarcelado por efectivos de Bomberos de Asturias. El otro herido, de carácter leve, es el conductor de un turismo, que salió por sus propios medios del vehículo y que presenta policontusiones leves.
La subida del precio de la gasolina, que toca techo en Asturias coincidiendo con la «operación salida» de agosto, ha reavivado viejas y nuevas manifestaciones de protesta. Se reproducen las quejas de los usuarios y, con connotaciones particulares, sale a flote el descontento de un sector del transporte profesional, el de los vehículos ligeros, que se siente discriminado en el tratamiento fiscal que recibe en contraste con el que se aplica a sus compañeros de carga pesada.
Los primeros, los usuarios de a pie, de coche en este caso, recelan de que las subidas siempre coincidan con el aumento de los desplazamientos. «Parece cosa de negocio», sostenía ayer un conductor en el Huerna. Los transportistas como José Fernández, presidente de la Unión de Transportistas Autónomos, critican que los impuestos hayan disparado el carburante y que castigue a los profesionales de vehículos ligeros. El colectivo que agrupa a los autónomos del transporte estudia «plantear una reclamación ante el Ministerio de Economía para que se establezca un sistema fiscal igualitario para todo el sector».
Este aumento generalizado de los precios del carburante viene acompañado de la actuación del Consejo Nacional de Competencia (CNC) contra las grandes petroleras nacionales, que han sido sancionadas con una multa de 7,9 millones en total, entre Repsol, Cepsa y BP, por considerar que «en sus relaciones con las estaciones de servicios que operan como empresarios independientes llevan a cabo ciertas prácticas comerciales que equivalen a fijarles indirectamente los precios de venta al público». Los consumidores aplaudieron ayer la decisión.