PEDRO DE SILVA
La federación de España y Portugal, el viejo-nuevo proyecto apadrinado por Saramago y del que vuelve a hablarse, no se realizará nunca, aunque dará para hablar y escribir. Por ahora los expertos sólo detectan una sinergia: que la federación sería el país de la UE con más territorio. Como admirador sempiterno del pueblo portugués, y de Portugal, no me parece que ganaran nada con el invento, salvo algunas complicaciones, entre ellas la de compartir casa con un vecino bronquista y dado de tiempo en tiempo a los ritos de sangre. Por otra parte, las economías ya están integradas en el seno de la UE. El proyecto es un síntoma del empobrecimiento de las metas: cuando la cuestión está en hacer de la UE un gran país, con un presidente elegido por sufragio directo, para que además de USA y China tenga Europa algo que decir sobre el futuro, aquí le damos vueltas a la federación de Portugal y España.