BERNARD LACHAT. INGENIERO Y BIÓLOGO, ESPECIALISTA EN RECUPERACIÓN VEGETAL DE RIBERAS
Oviedo,
Raquel L. MURIAS
-Le impresionó la forma en la que se trabaja en obra civil ya cuando era un estudiante. ¿Qué percibió?
-La técnica era destruir la vegetación para instalar escolleras de hormigón. Un sistema que no me parecía lógico porque destruía el medio ambiente y el río, así que comencé a investigar. En 1979 se hicieron las primeras pruebas a base de técnicas vegetales y el sistema respondió bien. Hay que apostar por un enfoque moderno en las infraestructuras capaz de compatibilizar el desarrollo con el medio ambiente.
-¿Y usted ha encontrado un sustituto al hormigón?
-Utilizamos los fibrotextiles. Materiales naturales que ofrecen las mismas cualidades técnicas que el hormigón pero que respetan el ecosistema. Son prensados de raíces. Técnicas que ya utilizaron los romanos pero que el siglo XlX se cargó con la llegada de la industrialización y el culto a la máquina. Todo lo que los romanos habían hecho bien no se tuvo en cuenta con la industrialización y ahora estamos pagando las consecuencias de esas acciones.
-¿Cuánto dañan las escolleras de hormigón al río?
-Provocan que el cauce tome mucha fuerza y, por lo tanto, erosione el suelo. Es una manera de canalizar un río de forma artificial. La fuerza del agua arrastra el manto vegetal y desgasta la ribera; además el agua de fondo se calienta y se modifica el ecosistema, aparecen algas y otras especies que no son propias del río. Los sistemas que se utilizan en las escolleras producen una degradación constante del medio desde el primer día en que se colocan.
-Háganos una radiografía de la realidad. De las obras que se hacen hoy en Europa, ¿cuántas optan por las técnicas de elementos vegetales?
-En el año 1994 se redactó una guía del tratamiento fluvial de los ríos que tuvo un impacto importante, sobre todo en Francia, aunque la mitad de las obras se sigue haciendo sin optar por las técnicas vegetales en Europa. En Asturias, el proyecto de recuperación ambiental de la ría de Avilés es un ejemplo de la utilización de prensados naturales en obras.
-¿Resulta más caro utilizar estas técnicas vegetales que las habituales?
-No tiene por qué ser una técnica más cara que las convencionales; más si se tienen en cuenta las ventajas ambientales y paisajísticas. Si analizamos las obras que se hicieron hace más de cuarenta años, podremos sacar en consecuencia que no han salido rentables porque han terminado con los ríos y ahora hay que volver a invertir para recuperar esos cauces
-¿Echa de menos una ley que obligue a adoptar estas técnicas en la obra civil?
-En Suiza hay un proyecto de ley que obligará a hacerlo y hace más de diez años que la legislación propone que se tenga en cuenta que en obras de este tipo hay que recuperar la flora y el ecosistema del río. Sería muy positivo que se implantase un ley para que todas las obras tuviesen en cuenta que el río es un sistema vivo y que no se puede canalizar de forma artificial, porque entonces se destruye.
-¿ Qué permite el uso de materiales vivos?
-Estos materiales permiten que el agua mantenga su proceso natural, no son materiales impermeables, el agua se filtra, sirven de madrigueras para los animales, se conserva la vegetación autóctona, el paisaje se mantiene intacto y el fondo sin degradarse.
-Asturias presume siempre de tener una costa limpia y protegida. ¿Cree que queda mucho por hacer para recuperar la vida de espacios degradados como la ría de Avilés?
-La región cuenta con un paisaje privilegiado que debemos cuidar y por eso debe ser más sensible ante este tipo de actuaciones. El proyecto de recuperación de la ría de Avilés devolverá la salud a este acuífero, pero lo importante es ejecutar bien para no tener que después corregir.
-La Naturaleza nos reclama su espacio. ¿Cree que es tarde para reconducir la situación o aún estamos a tiempo?
-Lo que no se puede es hormigonar los ríos y convertirlos en canales artificiales, la Naturaleza siempre nos da una lección y nos reclama su espacio, con inundaciones, con efectos medioambientales... hay que intentar solucionar el daño que se ha hecho.
Bernard Lachat. Ingeniero y biólogo especialista en recuperación vegetal de riberas, nació en Suiza en el año 1953.
Bernard Lachat es uno de los ingenieros que han traído una solución a uno de los espacios acuíferos más degradados del Principado de Asturias: la ría de Avilés.
Este experto aboga por cambiar el hormigón de los diques y las escolleras por otros materiales vegetales, una especie de bloques compactos, duros y resistentes, que se fabrican a partir de raíces y manto vegetal.
Especialista en recuperación de riberas fluviales, Bernard Lachat publicó en 1994 una guía sobre estas novedosas técnicas.
«El uso de materiales vegetales no es más caro que la opción de las técnicas convencionales»
«Es importante que las obras se hagan bien a la primera o estaremos obligados a invertir más para corregir»
«Asturias tiene un paisaje privilegiado y debería ser más sensible a las obras en los acuíferos»
«El proyecto de recuperación ambiental de la ría de Avilés es un ejemplo del uso de prensados naturales»