Oviedo, L. Á. VEGA
La aprobación del «cheque bebé» dulcificó ayer el choque que vienen manteniendo PSOE e IU durante los últimos días por los Presupuestos. Los socios de Gobierno aprobaron la reforma del «cheque-bebé» y aplazaron el debate respecto a las cuentas hasta septiembre, mes en el que tendrán lugar las negociaciones entre las direcciones socialista y de la coalición de izquierdas.
La propuesta aprobada ayer se parece más a la que defendía IU. El PSOE no estaba por la labor de reducir el tope de ingresos para acceder a las ayudas de 500 euros. Ha quedado fijado finalmente en 45.000 euros anuales de renta. IU se ha dejado también algún pelo en la gatera, puesto que pretendía que las familias con menos ingresos cobrasen más de 500 euros, pero no ha podido ser. Con esta reforma, unas 7.000 familias podrán beneficiarse de las ayudas, con un desembolso de 3,6 millones. En el Consejo también se aprobó incrementar un 40 por ciento la dotación a la escuelas de 0 a 3 años y deducciones por para familias adoptantes, numerosas y monoparentales.
En el marco de críticas por el debate presupuestario, el acuerdo del «cheque bebé» ha venido a tranquilizar la relación entre ambas fuerzas, que, no obstante, ayer, se acusaron mútuamente de hacer público los desencuentros. La portavoz del Gobierno, Ana Rosa Migoya, aseguró que «el Gobierno asturiano decidirá bien cuáles son las prioridades en un momento de crisis» y señaló, como aviso a navegantes, que «es necesario actuar con inteligencia». En el seno del Gobierno regional también se señala que algunos de los proyectos que IU considera superfluos son en realidad generadores de empleo.
En el PSOE se considera que IU se ha equivocado también por sacar a la luz pública las diferencias sobre las cuentas. Sin embargo, ayer, la dirección de IU señaló que el primero en hacer planteamientos públicos fue el consejero Jaime Rabanal. «Preferimos tomarnos sus declaraciones como una reflexión a título personal», señalaron para referirse al posicionamiento de Rabanal contrario a incrementar el gasto. IU prefiere un presupuesto que crezca en inversión generadora de empleo y en gasto social. Salvo este rifirrafe, las formas se mantuvieron ayer e IU evitó pronunciarse sobre las acusaciones de dirigentes socialistas que aseguraron que la coalición «quiere recortar en todo excepto en su consejerías».
Así, en septiembre se discutirá la cuestión del Presupuesto entre las direcciones de los partidos que sostienen el Gobierno. «Como dicen los socialistas, esa negociación no se ha producido y por tanto el consejero de Economía, Jaime Rabanal, sólo ha hablado hasta ahora a título personal», según fuentes de la dirección de IU.