Salinas (Castrillón),
Illán GARCÍA
-¿Qué espectáculo traerá a Salinas?
-No lo sé. Venimos con Diego Cortés y cuando estemos allí, ya lo pensaremos. Lo que tengo seguro es que vamos a cantar canciones. No sé cuáles. Cuando lleguemos, lo pensamos y ya está.
-Salinas está ubicada junto al mar Cantábrico. ¿Qué le sugiere?
-Que está más frío y tiene mareas más altas.
-¿Y artísticamente?
-No tengo ni idea de lo que se hace en Salinas ni de lo se hace en Cataluña. Los artistas se hacen así porque tienen ganas de explicarse.
-¿Y adónde pretende llegar con su arte?
-A pasar un rato con gusto, un rato agradable. La verdad es que no lo he pensado nunca.
-Uno de sus discos se titula «Canciones de amor y droga». ¿Puede vivir un sin la otra? ¿Es el amor una droga?
-La droga y el amor pueden ir cada uno por su lado. Pero también juntos y revolverse.
-¿Y qué prefiere?
-Yo no soy de este mundo.
-¿Y de qué mundo es?
-Le llamo en cuanto llegue.
-Cambiando de tercio. Sus canciones son ocurrentes. ¿Cómo surgen dentro de su cabeza?
-Se me ocurren así, sin más. No hay ninguna técnica que lo explique.
-Imagino que se pondrá a componer con una temática pensada?
-Nunca pienso en eso, surge y lo hago.
-Muchos dicen que sus letras son graciosas?
-Hay que reírse, es bueno, aunque también hay que decir que la gente se ríe de cosas muy raras.
-Ante eso, ¿qué piensa?
-Decido no interpretar.
-Hace años, dos de sus canciones, «Carta al rey Melchor» y «La dejo o no la dejo», tuvieron algún que otro problema y se toparon con la censura?
-Los problemas con la censura son cosas que pasaron, son algo que suena a viejo y ahora estoy encantado de la vida. Ahora no me voy a preocupar.
-Su lengua materna es el catalán y también canta en castellano. ¿Compone en una de las dos lenguas y luego traduce o cómo es el proceso?
-A veces me salen en una y a veces en otra. Por ejemplo, el espectáculo de «Canciones de amor y droga» era en bilingüe.
-En ese mismo espectáculo había una mujer desnuda en el escenario acompañándole todo el rato ¿Qué intentaba transmitir con ello?
-Nada. Simplemente, se nos ocurrió y lo hicimos.
-Los cantautores componen sus propias canciones, normalmente. Uno de sus discos se basa en poesías de José María Fonollosa?
-Me levanté, le leí y pensé en ponerle música. Eso es todo.
-Dicen que sus letras son surrealistas?
-Y paranormales, y fantásticas. Uno hace cosas y hay que disfrutar con ellas.
-Entonces, le va el arte por el arte?
-No, mejor lo mío con lo mío.
-¿Y qué opina de aquel eslogan: «la imaginación al poder».
-La imaginación no necesita poder, es imaginativa.
-Su último disco se llama «La diferencia». ¿De qué se quiere diferenciar?
-Me equivoqué con el título y me dije: las has cagao. Todo el mundo me pregunta lo mismo.
-En ese disco, hay un tema que habla de modo irónico de destruir Estados Unidos, «La colillita»?
-Es la historia de un cigarrito que va por ahí y por allá y va quemando cosas. Eso pasa.
-Parafraseando el título de otro disco suyo ¿No sólo de rumba vive el hombre?
-Realmente, cada hombre vive como le da la gana.
«Las canciones se me ocurren así, sin más; no hay técnica que lo explique»
«No soy de este mundo, ¿de qué mundo soy? Cuando llegue, llamo»
Albert Pla es un singular cantautor nacido en Sabadell en 1966. El polifacético cantante actuará el próximo día 7 de agosto en el festival «Salinas en clave de sol» junto al guitarrista flamenco Diego Cortés. Pla ha editado diez discos a lo largo de su carrera y se desenvuelve a la perfección tanto en catalán como en castellano. El ingenio y la imaginación, las formas excéntricas y las letras ácidas son la marca de la casa de este «showman» surrealista e irreverente.