Viene de la página anterior
El consejero Rabanal confirmó ayer que se está controlando con más rigor que antes el gasto telefónico de los funcionarios -limitando el número de móviles de la Administración, por ejemplo- y restringiendo los consumos de material informático y el pago de dietas al personal. «Las inversiones no se verán afectadas», insistió el responsable político de la hacienda regional.
Jaime Rabanal rechazó también que el Principado haya errado en sus estimaciones al elaborar los Presupuestos de 2009. Durante el debate de las cuentas, el PP acusó al Gobierno bipartido (PSOE-IU) de haber pecado de optimismo en la previsión de ingresos cuando el deterioro de la economía recomendaba otra cosa, una crítica homologable a la que también el PP ha dirigido contra los Presupuestos Generales del Estado. Rabanal defendió ayer que los cálculos para el Presupuesto eran consecuentes con la información de que se disponía durante su elaboración. Pero, admitió, la crisis terminó por tener una incidencia mayor de lo esperado en las cuentas.
Según la memoria del Ente de Servicios Tributarios -el recaudador regional de impuestos-, el Principado consiguió contener en 2008 el impacto de la crisis en los ingresos fiscales, que globalmente se mantuvieron estables. En 2009 las cosas han ido peor. El dinero de los impuestos más apegados a la crisis, como los asociados a las compras de viviendas y de coches se desploman este año en torno a un 35 por ciento y los ingresos por el IRPF y el IVA que Asturias recibe del Estado también se han resentido, aunque menos.
Y la situación va a continuar en 2010, pronosticó Jaime Rabanal. El Consejero evitó polemizar con la coalición IU, socio de gobierno del PSOE en Asturias partidario de que Asturias aumente sus Presupuestos en 2010 con más gasto social e inversión. Rabanal enfatizó sobre el actual y el próximo ejercicio: « Estamos ante dos años de austeridad en las cuentas regionales».