Pravia,
V. DÍAZ PEÑAS
La Guardia Civil de Asturias utilizará todos los radares que tiene disponibles para aumentar los controles de velocidad durante los próximos veinte días en lo que será una campaña especial de vigilancia que pretende concienciar a los conductores de la necesidad de respetar las normas para frenar el número de accidentes y muertes en las carreteras de la región.
La campaña, que fue presentada ayer en Pravia por el delegado del Gobierno, Antonio Trevín, sacará seis vehículos con medición de velocidad así como otros tres dispositivos autónomos que serán rotados por todas las carreteras de la región, aunque se hará especial hincapié en puntos negros y tramos peligrosos. Todos los radares fijos estarán operativos, incluso el colocado recientemente en la AP-66 a la altura del antiguo peaje, que entró ayer en funcionamiento. En el Huerna y sus inmediaciones hay ahora cuatro radares, tres fijos y uno móvil.
Junto a todos los radares -durante el resto del año la vigilancia es menor- también se informará a los conductores con mensajes en los paneles informativos y en los medios de comunicación. Y es que, como señaló ayer Trevín, lo que se pretende es concienciar a la población de la necesidad de respetar los límites de velocidad y no de «pescar» a los conductores. «Ofreceremos información para seguir bajando el número de muertes en las carreteras y reducir las infracciones por exceso de velocidad, dato que aumentó respecto al año pasado», concretó. El delegado del Gobierno, que agradeció a la Guardia Civil que vele por la seguridad cuando el resto de la población está de vacaciones, señaló que una velocidad adecuada a las normas reduce considerablemente las posibilidades de accidentes. Además, recordó que ir por encima de la velocidad establecida sigue siendo la infracción más frecuente y la que más puntos ha restado a los conductores.
En este sentido señaló que los asturianos perdieron un total de 61.364 puntos desde que entró en vigencia la normativa, un dato que supone el treinta por ciento de todos los puntos retirados en la región. «De los más 200.919 puntos que se perdieron en Asturias, casi una tercera parte se debió a infracciones por conducir a una velocidad superior a la fijada», concretó Trevín.
El delegado del Gobierno también recordó que la puesta en marcha del carné por puntos ha supuesto que 908 conductores asturianos hayan perdido su licencia hasta la fecha. De esta cifra, el volumen de hombres es muy superior al de mujeres, pues sólo 68 féminas perdieron el carné. En la campaña de vigilancia del agosto pasado se controló a 31.397 vehículos en Asturias, de los que 970 superaron la velocidad permitida. Una cifra que la presente campaña quiere reducir.