Aeropuerto de Asturias, R. S.
A la plantilla de azafatas de tierra, personal de seguridad, hostelería y demás del aeropuerto de Asturias se unirá un grupo de halcones. Sí, igual que la torre de control sigue los aviones, las rapaces se encargarán de ahuyentar al resto de aves del entorno del aeródromo. El servicio de cetrería mantendrá a raya a las posibles bandadas de pájaros que se acerquen al aeropuerto para tratar de evitar que la presencia de aves pueda ocasionar algún que otro incidente con las aeronaves.
Hasta el momento se venían utilizando otras técnicas como cartuchos pirotécnicos, cintas con sonidos u otros sistemas basados en ruidos. Pero ahora, con la ampliación del Servicio para el Control de la Fauna (SCF) se contará con medidas «más efectivas», según el biólogo Miguel González. «Ya que se basan en la cadena natural de los animales», añade González.
Entre cinco y ocho halcones de la especie gerifalte peregrino serán los encargados de espantar a las aves que se dispongan a merodear por el entorno del aeropuerto. El trabajo de este servicio de cetrería no sólo consistirá en alejar a las aves, sino que también elaborará un censo de las diferentes especies que circunden por la zona.
«Gepeto» fue el halcón encargado de hacer ayer una demostración ante los medios de comunicación. El adiestrador soltó la caperuza que ocultaba los ojos del animal. Rápidamente, el halcón alzó el vuelo y buscó su presa. Unos metros más alejado se situó otro adiestrador que zarandeó una estaca con el señuelo de una paloma. La rapaz, tras intentar tres veces sin éxito agarrar a la presa, logró su captura y su premio. Sólo fue una demostración, pero así será su trabajo con las bandadas de pájaros. Las aves llevan además incorporado un emisor para permitir su localización si en algún momento se alejan tras perseguir a alguna presa. El sistema de cetrería, presentado ayer, estará en manos de la empresa Locus Avis S. L., que también se ha implantado en otros veintinueve aeropuertos españoles de la red AENA.