PEDRO DE SILVA
Alos cuarenta años de la llegada a la Luna, la crisis deja sin fondos el programa espacial de USA. Una noticia positiva, aunque no sea fruto de una decisión concienzuda, sino de la necesidad. Hace ya mucho que el hombre ha dejado de mirar a los astros, y prefiere echarles mano como sea, con el designio final de depredarlos (tras descubridores y misioneros, los esquilmadores). Ni siquiera en el Año Internacional de la Astronomía habrá muchas personas que le dediquen un pequeño tiempo a la observación del cielo nocturno. Esa antigua mirada al fondo insondable del cielo era la que abría a nuestras espaldas, en la bóveda interior de nuestra mente, un simétrico fondo insondable. En el punto de equidistancia de las dos bóvedas surgía un signo de interrogación, origen de la filosofía. Al final nos quedamos sin fondo: la pasión por apresar y tener acabó venciendo a la pasión por mirar y saber.