Oviedo, M. P.
La negativa política al copago de los ciudadanos como solución para los problemas financieros de la sanidad quedó patente hace cinco meses en el Congreso de los Diputados. Al igual que en la Junta General del Principado, en Madrid la respuesta fue un «no» unánime. Los grupos políticos respaldaron una proposición no de ley presentada por el portavoz de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, el pasado 11 de marzo. El político asturiano expuso entonces que el coste añadido que supone el copago para el paciente trata de disuadirle de usar la sanidad pública y discrimina el acceso al servicio. En aquel debate, la diputada asturiana del PP Pilar Fernández Pardo argumentó que esta medida no soluciona los problemas de financiación sanitaria y lamentó que hayan sido los consejeros de Asturias y Cataluña, «ambas gobernadas por el PSOE», los que «han puesto el asunto sobre la mesa».