Oviedo, Marcos PALICIO
El Partido Popular identificó ayer los lugares de los que, a su juicio, cabe sacar el dinero que necesita la caja asturiana de la sanidad. Puso cifras a su teoría sobre los «chiringuitos» del Gobierno del Principado y denunció que, según sus cálculos, los recursos que el Ejecutivo ha gastado en sus sociedades, organismos y entes públicos, excluyendo el Servicio de Salud del Principado (Sespa), han ascendido en un 131 por ciento desde el año 2003. En el capítulo específico de las empresas públicas, los gastos de personal engordaron en casi dieciséis millones de euros desde 2001, más de un 81 por ciento. El presidente regional del PP, Ovidio Sánchez, ve motivos en estos números para calificar de «increíble» que «no haya dinero para lo importante, como el sistema de salud, y sí para mantener las prebendas o puestos de trabajo de compañeros socialistas que no pudieron entrar en el Gobierno».
La diputada Alejandra Cuétara identifica asimismo «gastos superfluos» y «servicios duplicados, distintos departamentos haciendo lo mismo», a la luz de unas cifras que «no incluyen gastos de inversión, sólo de explotación», matiza, y que cuantifican «lo que cuesta abrir la puerta de los chiringuitos de Areces». A su juicio, «es ahí donde hay que recortar, no en los servicios esenciales». De la existencia de inversiones y gastos prescindibles en este contexto de crisis alertó también en su día Izquierda Unida, que en plena polémica con su socio de Gobierno a cuenta del Presupuesto de 2010 instó al PSOE, con expresiones similares, a eliminar «gastos superfluos y faraónicos».
Ayer, Ovidio Sánchez solicitó al Ejecutivo regional la convocatoria un Pleno extraordinario «inmediato» en la Junta General del Principado «para aclarar en qué situación nos encontramos y pedir ayuda a los grupos parlamentarios en la adopción de las medidas necesarias». A su juicio, «la alarma que están creando merece una respuesta inmediata del Presidente» y si el Gobierno no toma la iniciativa, avanzó, su partido pedirá la convocatoria el 1 de septiembre, en la reanudación del período de sesiones.
El dirigente del PP puso el debate sanitario recién abierto en Asturias en conexión con el modelo de financiación autonómica con el que se ha conformado el Ejecutivo regional. Sánchez expuso su perplejidad al rememorar que los costes sanitarios eran «un objetivo prioritario» de aquel debate que concluyó con el asentimiento del Principado a un modelo «perjudicial». «No entiendo que después de que el Gobierno quedase satisfecho con el acuerdo alcanzado», aseguró, «ahora reconozca que no tiene dinero para la sanidad». El líder de los populares halla ahí la prueba de que «el PP tenía razón», de que «se negoció muy mal. Se dieron por satisfechos con doscientos millones y ahora se dan cuenta de que necesitan más de cuatrocientos, pero aún estamos a tiempo porque lo que se firmó fue un acuerdo que debe pasar a ley. Por eso hago un llamamiento a todos los diputados y senadores asturianos, también a los del PSOE, para que votemos en contra de una ley que penaliza a regiones como la nuestra».
El presidente del PP acusa además al Gobierno de «empezar echando la culpa a los médicos» y terminar «quitándonos casi el derecho a ponernos enfermos».