CELESTINO PÉREZ. PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE PESCADORES «LAS MESTAS DEL NARCEA»
Pravia, V. DÍAZ PEÑAS
Celestino Pérez es el presidente de la Asociación de Pescadores «Las Mestas del Narcea», que aglutina a casi 1.500 socios y es una de las más importantes de Asturias. Tras una temporada que califica como la peor de todos los tiempos, señala la necesidad de invertir en investigación, infraestructuras y vigilancia. Si no se toman medidas, apunta, el salmón podría desaparecer de los ríos, ya que, como viene alertando su asociación, está en claro peligro. Para él, el futuro de la pesca pasa inevitablemente por la conservación y la protección. Si no, «si se sigue mirando hacia otro lado, el salmón desaparecerá de los ríos asturianos más pronto que tarde», apunta. Celestino Pérez considera que los pescadores deben tomar parte en el problema y aboga por medidas como la protección de los grandes salmones de invierno o la creación de zonas de reservas genéticas de la especie y de veda absoluta.
-¿Cómo calificaría la temporada que acaba de terminar?
-Nos encontramos ante la peor temporada de la pesca de salmón desde que se conocen los registros de capturas. Los datos nos han puesto a todos en el sitio que nos corresponde. Las capturas han descendido en un 90 por ciento, aunque es cierto que existen altibajos a lo largo de las distintas temporadas y que quizá la próxima sea buena. A lo largo de los últimos años, desde «Las Mestas del Narcea» veníamos intentando hacer ver a los pescadores que el salmón se encuentra en una situación crítica a nivel europeo y que era cuestión de poco tiempo que nos afectase a nosotros.
-Entonces, ¿era algo que se veía venir?
-Sí, era algo previsible y existían indicios de alarma en algunos ríos que ya hace tiempo que deberían estar vedados para la pesca del salmón. Bedón, Purón, Navia e incluso Eo y Esva son ejemplos claros de una muerte anunciada. Sus capturas lo dicen todo. Si el Narcea, el Sella y el Cares no se recuperan en capturas el próximo año estaremos en la antesala de una veda absoluta para intentar recuperar las poblaciones de salmón. Es cierto que desde las distintas asociaciones se venía trabajando con la Dirección General de Biodiversidad en distintos aspectos relacionados con los recursos piscícolas, pero esto no basta a la vista de los resultados. Se debe realizar un esfuerzo inversor importante por parte de la Consejería en investigación, infraestructuras y vigilancia.
-¿Cree que el salmón llegará a desaparecer de los ríos asturianos?
-Si se sigue mirando a otro lado y pensando que todos los problemas del salmón los tienen que solucionar otros y no se avanza en un modelo de gestión distinto, desaparecerá más pronto que tarde.
-¿Qué supondría para Asturias y para los pescadores que el salmón desapareciera?
-Si el salmón llega a desaparecer sin que los pescadores avancemos en el establecimiento de mecanismos que nos permitan seguir pescando de forma más sostenible y con un carácter más conservacionista, significaría que no estamos capacitados, ni tenemos la madurez suficiente para representar la responsabilidad de un colectivo que aglutina 35.000 licencias tanto de salmón como de trucha. Para Asturias, no hay duda de que después del oso y el urogallo es el emblema más significativo de la naturaleza de la región por el mundo. El salmón tiene un valor incalculable y no se le ha dado ni se le está dando la importancia que tiene. Al albergar hasta este año una población más o menos estable, los políticos manejan este dato al antojo de los votos. Su desaparición sería uno de los mayores fracasos ambientales de nuestra época y, por consiguiente, de la clase política.
-¿Por dónde pasa el futuro del salmón?
-Se deben consensuar medidas de conservación de manera conjunta con las asociaciones de pescadores. En algunos casos tendrán que ser estrictas y en otros deberían ahondar en normas con carácter sostenible. Otro año como el pasado no nos lo podemos permitir.
-¿Cree que la Administración debería actuar con vistas a próximas temporadas?
-La sociedad no entendería que las personas a las que se les encomienda la responsabilidad de tomar decisiones en nombre de todos no lo hagan. Deben ser lo suficientemente hábiles para hacerlo bien, ya que ciudadanos, conservacionistas y pescadores así se lo están reclamando.
-¿Qué medidas deberían adoptarse?
-Investigación, infraestructuras y vigilancia son los pilares fundamentales. La primera nos dará conocimiento para saber qué directrices adoptar. La segunda nos aportará mecanismos que nos permitan gestionar en alguno de los frentes que se nos presenten. Un ejemplo sería la instalación de contadores que nos indiquen los salmones que entran en cada cuenca fluvial. Y por último, vigilancia, ya que de poco sirve cualquier medida que se establezca si no se garantiza el que queden reproductores en los ríos para completar el ciclo y que se cumplen las normas. Otras medidas serían establecer, junto con los jueves, algún día más de descanso de pesca, proteger los grandes salmones de invierno, crear zonas de reserva genética y de veda absoluta. Mejorar en la medida de lo posible las zonas de freza o el control de predadores como el cormorán.
-Y los pescadores ¿deberían hacer algo al respecto?
-Los pescadores deberíamos jugar un papel fundamental en todo esto, ya que somos los más interesados en que siga habiendo peces. Proteger y conservar para seguir pescando en un futuro es la clave. Ya hemos dado sobrada muestra de que estamos a la altura de las circunstancias. Autoimponernos días de descanso, cupos, días de acotado parcial... Es un ejemplo de lo que hemos ido aportando a lo largo de los últimos años.
-Hay quien apunta que el salmón debería estar más y mejor controlado. ¿Está de acuerdo?
-El salmón está suficientemente controlado, lo que está es, en todo caso, mal gestionado.
-Hablemos de repoblaciones. ¿Cuántos alevines se han soltado en los ríos?
-Como en años anteriores, este año hemos soltado unas 800.000 truchas entre los 5 y 6 centímetros en todos los ríos de Asturias. No soltamos ningún alevín de salmón ya que el año pasado no tuvimos ejemplares reproductores para su desove artificial.
-¿Seguirá la asociación con esta política de repoblaciones?
-Como novedad con vistas al año que entra, y si tenemos reproductores de salmón, vamos a intentar marcar todos los que se suelten para poder disponer de datos que nos permitan conocer el número de retornos que hay y el éxito de las repoblaciones.
Celestino Pérez García
Celestino Pérez García es comercial. Preside desde hace varios años la Asociación de Pescadores «Las Mestas del Narcea», que cuenta con casi 1.500 socios y es una de las más importantes de la región. La asociación tiene su base en el pueblo de Quintana, en Pravia, concejo de gran tradición salmonera, donde el Narcea tiene importantes cotos.
«Los pescadores debemos buscar fórmulas que nos permitan pescar de forma sostenible»