Oviedo, Antonio LORCA
«Imagine un mundo sin peces». Con este mensaje se presenta la campaña «The end of the line», que lanza una voz de alarma sobre el estado de los fondos marinos en todo el mundo. Este documental, premiado en el pasado Festival de Sundance, incluye testimonios de científicos que aseguran que el fin de los recursos pesqueros llegará en el año 2048. La campaña de sensibilización coincide con las denuncias de los pescadores asturianos por la esquilmación del mar Cantábrico, quejas recogidas el pasado domingo en un amplio artículo publicado por LA NUEVA ESPAÑA.
Los expertos advertían allí de la sobreexplotación en los caladeros, la contaminación de las aguas, la construcción de infraestructuras próximas al litoral, que modifican los ecosistemas marinos, el mal uso de ciertas artes de pesca y el cambio climático que llevarán al Cantábrico a ser «un mar seco». José Luis García Vargas, responsable del programa marino de Adena, reconoció que «el caso de Asturias no es único: en Europa el 85 por ciento de las pesquerías está sobreexplotado o al límite».
En el filme «The end of the line» se hace un recorrido por todo el mundo llevando a cabo un repaso pormenorizado de las costumbres de consumo de pescado en todo el planeta y de los modernos métodos de pesca con GPS, que están esquilmando los océanos. Científicos, pescadores y funcionarios que intentan mantener las leyes de pesca pasan por las cámaras de esta película, para explicar cuáles son la razones que han llevado al actual estado de la flota marina en las costas de todos los océanos: de Gibraltar a Senegal y de Alaska a Tokio.
El documental, que llegará a España el próximo día 25, es la punta de lanza de una campaña en la que se insiste en que no se «está en contra de la pesca, ni de que se coman peces, lo que se pretende es concienciar a la sociedad de que el cuidado de los océanos es una responsabilidad de todos». La campaña lanza tres mensajes a ciudadanos, compañías y consumidores: en primer lugar, «pregunte antes de comprar y sólo coma mariscos sostenibles»; a continuación, «pida a los políticos que respeten lo que dice la ciencia y reduzcan la flota pesquera», y, por último, «únase a la campaña por la protección de las áreas marinas y la pesca responsable».
Hábitos de consumo
El consumo de especies en peligro de extinción como el atún rojo y el pez espada ha aumentado junto a la tecnología.
El auge del sushi y el sashimi han hecho proliferar restaurantes especializados en estas comidas.
Tecnologías modernas
Los avances han posibilitado que se puedan localizar bancos de peces desde un avión para después pescarlos, un método especialmente utilizado para la pesca de atunes, a través de la tecnología GPS, práctica totalmente prohibida.