Oviedo, Antonio LORCA
Paulino Álvarez González, natural de la localidad somedana de Cores, falleció el pasado 15 de agosto en Burdeos (Francia) a los 104 años de edad. Capitán de la República en la Guerra Civil española, el 27 de octubre de 1939, con el inicio de la dictadura, el histórico luchador antifranquista se hizo «fugao» y se escondió en las montañas de Infiesto. Meses después se exilió a Francia buscando sobrevivir a la represión del franquismo.
Paulino sufrió en el país vecino los rigores de los campos de concentración de Perpiñán y Figueres, ya en plena II Guerra Mundial, cuando la exigua resistencia francesa combatía a Hitler. Al poco tiempo se escapó acompañado por otros españoles y una familia alemana le acogió y le ayudó a evitar una muerte segura. En 1942 se instaló definitivamente en la ciudad de Burdeos.
Álvaro Álvarez, sobrino nieto de Paulino, asegura que fue «una persona que estuvo en lucha constante» y que «se mantuvo fiel a sus ideales hasta el final de sus días». A pesar de su avanzada edad, Paulino «mantuvo la cabeza bien hasta el último momento» afirma su sobrino nieto. Para él «fue una personalidad impresionante» y con un «gran sentido del humor» a pesar de los difíciles momentos vividos y «toda una institución en Burdeos, donde desde hace 6 años el cónsul español le visitaba todos los meses». Su historia vital así lo atestigua.