Oviedo, Luján PALACIOS
El plan estratégico de Feve, que prevé la inversión de más de 170 millones de euros para la adquisición de nuevas locomotoras y vagones, así como para la compra de 29 modernas unidades que podrán circular a velocidades de alrededor de 120 kilómetros por hora, es «insuficiente» para los sindicatos.
Luis Blanco Junquera, de UGT, aplaude las inversiones que Feve prevé hasta el año 2012, porque «toda inyección de recursos es buena». Sin embargo, la central sindical advierte de que «aún falta mucho, porque no tenemos nada». Blanco Junquera considera que lo primero que sería necesario es «repensar las cercanías y poner el servicio fácil para los ciudadanos, para que el número de usuarios aumente». A ello hay que sumar, además, que las nuevas unidades requerirán una inversión complementaria presumiblemente muy elevada, puesto que, con las actuales condiciones del trazado, no sería posible alcanzar velocidades punta elevadas, salvo en tramos muy puntuales. Así las cosas, UGT reclama que, antes de disponer de las nuevas unidades, se proceda a mejorar la infraestructura, las vías, para que puedan circular.
En este sentido, UGT destaca que en la actualidad Feve suspende servicios simplemente porque «no hay trenes». La compañía ha vendido en los últimos tiempos varias unidades de la serie «Apolo» a Argentina y Costa Rica, y hasta que se incorporen los nuevos trenes de la nueva serie 2.700, que alcanzarán altas velocidades y ofrecerán altas prestaciones, «hay muy poco material».
Del mismo modo, Luis Blanco advierte de que los costes y la complejidad de las obras de la Alta Velocidad en Asturias no deben interferir en los planes de modernización de las cercanías, que «son las que vertebran el territorio». Por ello, UGT considera que lo fundamental para sacar adelante el plan de mejoras de Feve es que se alcance un consenso entre las fuerzas políticas y sociales, para de esta forma «acometer muchos proyectos que aún faltan, como el fomento de las estaciones intermodales, la mejora de trazados o la creación de dobles vías en todos los trayectos».
Ramón Llera, presidente de la Asociación Profesional de Ferroviarios Independientes, también insiste en la necesidad de mejorar el perfil de las vías, puesto que en buena parte de las rutas «existen desniveles o curvas demasiado cerradas». «Desde nuestro punto de vista, no es seguro que los trenes circulen a 120 kilómetros por hora con la infraestructura actual, necesita una renovación a fondo», subraya Llera.
Asimismo, el colectivo de ferroviarios independientes considera que el planteamiento de trenes de altas prestaciones que circulen a velocidades elevadas «choca de frente con los planes del Principado». Ramón Llera indica que las nuevas unidades de Feve no podrán circular por la trama urbana por la que se desarrollará el tren-tranvía: «Necesitan otra configuración, los andenes son más altos y el mantenimiento debe ser continuo».
La compañía sostiene que las vías han sido revisadas, «especialmente en la zona oriental, a la par que se acometen los proyectos de electrificación», por lo que, en principio, no habría demasiados problemas para que los nuevos convoyes circulen a velocidades más elevadas en un futuro cercano.
La mejora de velocidad se introducirá en las líneas Caudal-Trubia-Collanzo y Oviedo-Llanes, con el objetivo de mejorar el servicio en tramos donde la electrificación de la vía no se ha completado aún. Además, estos convoyes también funcionarán en las líneas interregionales de Ferrol a Oviedo, de Oviedo a Santander, de Santander a Bilbao y de León a Bilbao. Con ello, los tiempos de viaje por la vía estrecha de Feve en el Cantábrico se reducirán hasta un 15 por ciento. Este recorte en la duración de los viajes beneficiará a medio millón de pasajeros.
Los planes de modernización de la compañía prevén otros adelantos como la dotación de conexión gratuita a internet desde las líneas de mayor demanda de viajeros. Las unidades de los trenes de la serie 2.700 están en la actualidad en construcción y se irán incorporando a la flota actual a razón de dos por mes, según anunció el ministro de Fomento, José Blanco, el pasado martes en El Berrón.