Oviedo, M. P.
El Gobierno del Principado opone a las críticas de los empresarios del turismo rural la certeza de que «estamos en una economía de libre mercado. Esto no son farmacias ni un mercado controlado», replica la directora general de Turismo, Elisa Llaneza, a la denuncia del exceso de oferta. Su respaldo está en la regulación que de sí mismo ha hecho el sector con «un saldo entre aperturas y cierres de establecimientos que sigue siendo positivo. Prácticamente no se registran bajas», asegura.
A su juicio, la permisividad para la llegada de empresarios al sector es y debe ser «total. Si cumplen los requisitos para tener licencia, tienen todos los derechos para abrir». Y refuerza, además, el argumento advirtiendo de que la legislación europea no permitiría trabas a la implantación de nuevos negocios. La idea que lanzan algunos empresarios de imitar a otras comunidades que exigen un tiempo de empadronamiento en el medio rural como condición para la apertura no sirve, sostiene Llaneza, «porque una directiva europea lo impide expresamente. Se opone a restricciones de ese tipo, toda vez que la línea es la contraria, ir cada vez a una mayor liberalización de la actividad empresarial».