Oviedo, L. P.
En la actualidad conviven en España tres grandes tipos de ancho de vía diferentes, lo que complica en muchos casos la ejecución de nuevas obras ferroviarias.
Se trata del ancho métrico o Feve (con una separación de un metro entre los raíles), que es el que se utiliza en las líneas de la compañía; el ancho español, con una separación entre raíles de 1,66 metros -también se le conoce como ancho Renfe-, y, finalmente, el ancho internacional, que es el que utiliza la Alta Velocidad, de 1,43 metros entre raíles. A estos tres grandes tipos se suman otros que o bien han caído en desuso o perviven de forma residual en algunos trazados, como es el caso del ancho madrileño (en las vías de metro de la capital) o el ancho ibérico antiguo, que aún permanece en la línea 1 del metro de Barcelona.
La vía de Pajares es de ancho español, esto es, sólo está preparada para el paso de convoyes de Renfe. La idea de Feve es la de poder transitar con sus propios trenes de mercancías por esta infraestructura y, para ello, se hace necesaria una modificación en las vías.
La compañía propone que se aplique la misma técnica que se estudia para el tráfico mixto en la variante de Pajares: un tercer hilo.
Esta solución consiste en el acondicionamiento de un tercer carril interior, dentro de las vías de ancho español, de manera que los trenes puedan circular por raíles que distan únicamente un metro entre sí. En el caso de la Variante, también se estudia un tercer «hilo» para que convivan el ancho español y el internacional.