Rodiezmo (León),
J. A. ARDURA
Pablo GONZÁLEZ
Codo con codo, Vicente Álvarez Areces y Javier Fernández asistieron a las casi tres horas de discursos que conformaron el acto político de la fiesta minera astur-leonesa celebrada ayer en Rodiezmo. El presidente del Gobierno del Principado y el secretario de la Federación Socialista Asturiana se reencontraron en el primer acto oficial del curso político. Ambos pusieron en juego sus mejores sonrisas durante la charla que mantuvieron sobre el escenario de la explanada de Rodiezmo como si no quisieran dar pábulo a las especulaciones sobre la candidatura al Principado, en las autonómicas de 2011.
Atrás en el tiempo quedan los recientes roces entre la FSA y el Ejecutivo por cuestiones como la fiscalización o no de Sogepsa por parte de la Sindicatura de Cuentas, las discrepancias sobre cómo el Gobierno inició el debate sobre la financiación de la sanidad o las palabras del ministro de Fomento, José Blanco, en una entrevista concedida a LA NUEVA ESPAÑA, advirtiendo sobre la mala previsión de las obras de ampliación de El Musel que condujeron a un sobrecoste millonario.
De todo esto, ni una referencia en los discursos de ambos. Ni siquiera dieron oportunidad de usar el libro de claves a aquellos que ya lo tenían preparado. No hubo avisos para navegantes. En su intervención el líder de la FSA optó por la política nacional, la crisis y por la brevedad, apenas tres minutos. Javier Fernández comenzó lamentando la ausencia de colaboración desde la filas del PP para «acordar las tres cosas que ahora necesita este país: cambiar el modelo económico para sustituir a los sectores quemados por la crisis, definir un Estado del bienestar sostenible, sin demagogias, y rebajar las tensiones territoriales». Fernández advirtió de que la estrategia del PP consiste en «limitarse a estar sentado entre sus corruptelas» esperando que la crisis «desgaste al PSOE. Desean la ruina total». Tampoco confía en la colaboración «de la derecha económica, aquellos que piden cirugía en la carne de los demás».
Areces se centró en hacer un repaso de los éxitos cosechados en sus diez años al frente de la región, y de los últimos logros en infraestructuras, como el compromiso del Ministerio de Fomento de construir el túnel del Fito, la autovía La Espina-Ponferrada, la financiación de El Musel. El Presidente insistió en su discurso positivo ante la crisis. «Tardamos un año más que el resto de España en sentir las consecuencias más intensas de la crisis, y creo que podemos salir de ella de los primeros», aseguró. Mientras, anunció que el Principado, ante el próximo Presupuesto, «tiene capacidad de endeudamiento por su solvencia» y que se llevará a cabo «un esfuerzo de austeridad y de ahorro en el gasto corriente para hacer del 2010 un año de cambio».