Oviedo, P. G. / J. A. A.
Treinta años después de que se pusiera en marcha la cita anual del SOMA-FIA-UGT en Rodiezmo, la cosa sigue marchando. Ayer, según la organización, se dieron cita más de 30.000 personas, 5.000 menos que hace un año, 4.000 vehículos particulares y 300 autobuses. Números parecidos a los de algún partido de la Liga de Campeones de fútbol, y eso que hacía un sol idóneo para ir a la playa.
Aunque el plato fuerte son los discursos políticos, alrededor de la carpa sindical se ha consolidado toda una jornada de actos. Desde exhibiciones de perros -ayer corrió a cargo de la escuela canina Víctor Cuesta- a un concurso de entibadores y de juegos de ordenador. La música previa a la aparición de Zapatero, José Ángel Fernández Villa y compañía, la puso la Banda de Acordeones de Villoria. La de después de la comida, la orquesta «Sonora Real».
La jornada, calurosa, invitaba al atuendo sport. Las corbatas brillaban por su ausencia, incluso entre los alcaldes, diputados y demás autoridades que se acercaron hasta la campa. El más deportivo, acaso, fue el secretario general del SOMA-FIA-UGT, que calzaba unos playeros tan cómodos como apropiados para correr. No faltaron la rifa ni las siestas bajo las sombras generosas que ofrece el pinar más próximo al escenario de una cita donde en días como ayer las gorras rojas de Cajastur fueron muy de agradecer.