Oviedo, J. A. ARDURA /
L. Á. VEGA
La portavoz del Gobierno asturiano, Ana Rosa Migoya, sostiene que el PP «trata de desviar la atención sobre sus casos de corrupción» con la polémica del puño en alto de la ministra Bibiana Aído y de Leire Pajín en la fiesta sindical de Rodiezmo. Fernando Lastra, portavoz del PSOE en el Parlamento regional, defendió este gesto «como parte de la tradición obrera».
Migoya calificó de «comparación odiosa» la establecida por Mariano Rajoy entre el puño en alto de Rodiezmo y el saludo con la mano extendida, propio de los regímenes fascistas. «Nada tiene que ver un saludo que refleja la lucha de la clase trabajadora por conquistas sociales en el siglo XX con un gesto que se relaciona con el genocidio, la represión y el totalitarismo. Es una comparación que está fuera de lugar, y con la que el PP pretende distraer la atención de sus casos de corrupción», declaró.
Lastra indicó, por su parte, que el puño cerrado «no es un gesto agresivo» y forma parte de la tradición histórica del movimiento obrero. «Cada uno debe ser fiel a su tradición. No tenemos nada de qué avergonzarnos. Estamos muy en paz con nuestro pasado y es quizá Rajoy el que no está a gusto con el suyo», indicó Lastra, quien hizo referencia al origen estoico del gesto. «Ahora se levanta poco, porque la simbología pierde fuerza, pero de ahí a tener que avergonzarnos porque lo digan Pedro J. Ramírez y Rajoy hay una diferencia», añadió Lastra. La polémica nacional por la foto de Leire Pajín y Bibiana Aído con el puño en alto ha sorprendido en círculos políticos y sociales de Asturias, ya que todas las fiestas sindicales de Rodiezmo acaban siempre con el canto de «La Internacional», que lleva parejo ese gesto.