Oviedo, Antonio LORCA
Dacio Alonso trabaja en Feve como ferroviario. Militó durante un tiempo en el campo sindical, para más tarde, a finales de los 80, involucrarse en una organización de consumidores que luego daría paso a lo que hoy es la UCE en Asturias. Asume la presidencia de esta entidad de forma altruista y a ella dedica gran parte de su tiempo libre. Su objetivo es que las empresas no engañen a los consumidores y respeten la ley. En ellos está.
-¿Perjudica al consumidor la eliminación de las bolsas de plástico de los supermercados?
-Teóricamente esto va en beneficio del consumidor, del ciudadano. Lo que ocurre es que interesaba que hubiera sido el propio consumidor el que marcara la pauta en la desaparición de las bolsas de plástico. La pena es que no ha sido una conquista de los consumidores. Somos los ciudadanos los súbditos del mercado.
-¿No se deberían bajar los precios si se quitan las bolsas?
-Efectivamente, todo lo que sea imputable al producto final debería repercutir pero, al fin y al cabo, es una buena medida porque promueve el cuidado del medio ambiente.
-¿Es partidario de aumentar el horario comercial en Asturias?
-No. Porque en Asturias hay una madurez tanto del consumidor como del establecimiento. El calendario comercial actual responde a las necesidades de los ciudadanos. No hay una justificación objetiva. No beneficiaría al consumidor. Al final, quienes se beneficiarían serían las grandes superficies y dependeríamos de ellos. Ahora hay un equilibrio y ahí está la bondad del sistema.
-¿En qué momento se encuentran los derechos de los consumidores en internet?
-Desde el punto de vista del consumidor hay una cierta inseguridad. La gente no confía, a pesar de que ya se hacen millones de operaciones cada día. Hay algunas debilidades, con respecto a la seguridad jurídica, que crean desconfianza por parte de los consumidores. Para ser una herramienta del todo segura es necesario exigirles a los proveedores de la red que garanticen que lo que se dice que se va a vender sea veraz y que uno sepa dónde está el interlocutor, que sepa a quién está comprando.
-¿Qué piensa de que las compañías de vuelos de bajo coste cobren por todo?
-Las compañías de bajo coste tienen el mérito de haber generado una competencia que ha bajado los precios, que antes eran prohibitivos. Tienen ese mérito. La parte negativa es que se han consolidado y ahora cobran por todo de forma ilegal. La última de Ryanair es cobrar 40 euros por imprimirte el billete aéreo. Si no te presentas con el billete comprado por internet e impreso te cobran esa cantidad. Además, todas las compañías de bajo coste te cobran ahora por llevar equipaje, cuando el viajero tiene derecho a llevar una maleta de 20 a 30 kilos, y por pagar con tarjeta de crédito, por reservar el asiento. Están cobrando por todo. Otra práctica que están llevando a cabo todos es usar teléfonos 807, con tarifación adicional, como teléfonos de atención al cliente, a 1,50 euros por minuto. Esta es otra ilegalidad.
-¿Cómo ha sido la instalación de la TDT en Asturias?
-Estamos siendo modelo en toda España. Lo ha liderado muy bien el Gobierno del Principado pero también se han sumado los instaladores y los consumidores que la tenemos que recibir. Se hizo un código de buenas prácticas, que es el primero que se ha firmado en toda España.
-Dice que las empresas eléctricas lideran las quejas de los consumidores. ¿A qué se debe?
-En el último trimestre del 2008 y el primero de 2009 han liderado las quejas de los consumidores. A 50.000 familias asturianas se les modificó, de forma unilateral por parte del Gobierno de España, a través de un decreto, la tarifa nocturna, que quedó sin efecto, encareciendo el precio en un 30 por ciento. Esto fue el año pasado. Después, en enero y febrero de este año se modificó la facturación para hacerla mensual. Un mes estimado y otro real, dando lugar a muchos abusos y errores. En Asturias no hemos detectado abusos pero sí miles de errores.
-Y la telefonía.
-El problema en España es el mismo en el sector eléctrico, en carburantes y en telefonía. Es un problema de libre competencia, no hay libre competencia en España. Todo se ha vendido a las empresas, lo que antes era del Estado. Se ha liberalizado pero más que liberalizar se ha privatizado en términos de oligopolio y sin libre competencia, sin garantizar que el consumidor pueda elegir en libertad, que sea el mercado el que fija los precios. Si no hay precio y calidad no hay libertad. En telefonía móvil hay tres operadoras: Movistar, con 30 por ciento; Vodafone, 25; y Orange, con 20. El último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico ( OCDE) ha dicho que España es el segundo país del mundo más caro en telefonía móvil y banda ancha. ¿Por qué? Porque no hay competencia. La Comisión Nacional de Competencia (CNC) acaba de archivar una denuncia de los consumidores porque no considera motivo de sanción que tengan el mismo precio de establecimiento de llamada.
-¿Qué opinan desde la UCE Asturias de la zona azul?
-En la UCE somos respetuosos. Es necesario que las ciudades sean para los ciudadanos y no para los coches. Hay que democratizar los espacios. La zona azul se creó como un instrumento para democratizar el espacio. Lo que ocurre es que no es verdad que se haya democratizado el espacio sino que se ha convertido en una cuestión recaudatoria.
-¿Puede explicar lo de la democratización?
-Si en la ciudad hay un espacio disponible, lo que no parece razonable es que un mismo ciudadano lo ocupe siempre, hay que promover una rotación. La zona azul establece que no se puede estar más de dos horas, pero si tuvieran que sacar los coches que superan las dos horas no sería rentable de tantas grúas que habría que movilizar. Lo que se hace es convertir lo de la hora en un instrumento de recaudación. Se está abusando porque estaba pensado para zonas céntricas y ahora lo están llevando a todas partes. Ha perdido la legitimación ciudadana.
«Para que internet sea una herramienta totalmente segura para los consumidores es necesario que éstos sepan dónde está el interlocutor, a quién le están comprando»
Dacio Alonso
El presidente de la Unión de Consumidores de Asturias dedica su tiempo libre a la organización que preside. Lo lleva haciendo durante los últimos seis años. La labor de denunciar las prácticas abusivas de ciertas empresas la compagina con su trabajo como administrativo de Feve en El Berrón. A sus 52 años comparte esta actividad como ferroviario con la defensa de los intereses de los consumidores asturianos. En la UCE a nivel nacional también desempeña el cargo de portavoz desde el año 2005.