Llanes, Emilio G. CEA /
Ramón BATALLA
-¿El diplomático... nace o se hace?
-En mi caso las dos cosas. Mi padre era diplomático, pero es una profesión que requiere aprender y tener oficio y eso se consigue a base de tiempo y esfuerzo.
-¿Qué cualidades debe tener un buen diplomático?
-La historia dice que si dice que sí, quiere decir quizá; si dice quizá, quiere decir que no; y si dice que no, no es diplomático.
-¿Qué cualidades no debe tener un diplomático?
-Nunca hay que perder la calma, ni tener planteamientos preconcebidos. Lo importante es tener receptividad y ser aséptico y objetivo.
-¿Es España el único país del mundo en el que sus presidentes del Gobierno no hablan inglés?
-Es un problema sociológico. En los países que tienen un idioma que habla poca gente, como Noruega, todo el mundo habla inglés, porque consideran que nunca van a encontrar a nadie que hable noruego. En un país como España, con el segundo idioma más importante del mundo, hay menos presión sociológica para aprender idiomas.
-En época de crisis, los diplomáticos redoblan sus esfuerzos.
-Todo el mundo redobla esfuerzos porque a nadie le interesa la crisis, y menos a la Administración. Con la diplomacia y el servicio de exteriores se intentan apoyar y favorecer los intereses de nuestras empresas fuera.
-¿Un diplomático debe tener un ideología política confesa?
-Es un tema muy personal. Un diplomático es un funcionario y deber ser medido con el mismo baremo que los demás empleados del Estado.
-¿En qué ha cambiado la diplomacia en los últimos años?
-De la diplomacia se ha olvidado ya esa imagen del cóctel, copa y cuellos engolados. Las fiestas existen pero son trabajo y se aprovechan para hablar, pasar recados, hacer gestiones o tratar con ministros. La labor de un embajador es indisoluble a la de los intereses económicos de España.
-¿Ha cambiado mucho el mundo desde la llegada de Barack Obama?
-La llegada de Obama hay que ligarla a la salida de Bush. El efecto Obama es el resultado del respiro de alivio que muchos países han tenido al ver el final de la época de un presidente complicado y complejo como Bush.
-¿Recuerda algún caso como el de Obama, en el que su llegada sea vista como la de un mesías?
-Es quizás sólo comparable con el mandato de John Kennedy y su defensa de los derechos civiles.
-¿Qué presidentes norteamericanos destacaría más?
-Clinton, dejando a parte sus deslices, fue un gran presidente. Tenía una mente preclara y era un hombre inteligente y preparado.
-¿Y los menos brillantes?
-Hay para todos los gustos. Hay quien considera que Reagan era limitado, pero después consiguió romperle la espalda a la URSS.
-¿Cuál es hoy el mayor problema de la diplomacia mundial?
-La diplomacia, per se, ha dejado de ser callada y discreta. El problema de la excesiva transparencia en el tratamiento de los asuntos es que no deja margen de maniobra.
-¿Cuál es el mayor reto diplomático que tiene hoy España?
-El de todos los países, salir de una crisis generalizada que ha tenido un impacto mundial enorme.
-¿Fue acertado el viaje de Moratinos a Gibraltar?
-Fue una decisión que corresponde a una política exterior responsable. La jugada del avestruz, de meter la cabeza en la arena, nunca lleva a ningún lado. Los temas hay que tratarlos y hablarlos.
-¿Logrará algún día España la soberanía sobre el Peñón?
-Es un tema que colea desde 1712. Yo creo que hemos aprendido en paciencia.
-¿Cómo están las relaciones de España con Marruecos?
-Muy bien. Ha habido momentos de tensión. Las relaciones con los vecinos son complejas porque hay muchos intereses en juego.
-Honduras.
-La posición con respecto a Honduras es una cuestión de principios, de no admitir un golpe Estado. Debe retornar la normalidad para que el pueblo diga lo que quiere.
-¿Como uno de los impulsores del Instituto Cervantes cómo ve su estado de salud?
-Se ha convertido en un instrumento fundamental en nuestra política exterior. Ha hecho una fantástica labor con un éxito tremendo. El castellano es una de las bazas de España, un producto muy vendible, apreciado, cotizado y con prestigio.
-¿Qué personajes relevantes le han cautivado más?
-He conocido y he tenido la fortuna de tratar mucho a dos premios Nobel de la paz, Mohamed Iones y Ramos Horta. Ambos tienen una calidad humana inmensa y una luminosidad interna, una categoría superior a la normal, además de una empatía y una sencillez enorme.
Madrileño y llanisco
Rafael Conde-Saro nació el 21 de diciembre de 1951, en Madrid. Licenciado en Derecho cursó también estudios en la Escuela Diplomática de Estudios Internacionales de Madrid. Desde hace un año es director general de Relaciones Económicas Internacionales del Ministerio de Asuntos Exteriores. Antes fue segundo jefe en la embajada de España en Washington y embajador de España en la India. Llanisco y seguidor del bando de La Magdalena por herencia materna, habla español, inglés, francés, alemán, portugués y algo de noruego.
«De la diplomacia se ha olvidado ya esa imagen del cóctel, la copa y los cuellos engolados; hay fiestas, pero son de trabajo y se aprovechan para hablar, pasar recados y hacer gestiones»
«El viaje del ministro Moratinos a Gibraltar corresponde a una política exterior responsable; la jugada del avestruz, de meter la cabeza debajo de la arena, nunca lleva a ningún lado»
«El castellano es una de las bazas de España, un producto muy vendible, apreciado, cotizado y con prestigio; el Instituto Cervantes es capital en nuestra política exterior»