Oviedo, Pablo GONZÁLEZ
Ni prioritario, ni es el momento, ni las razones que esgrime la patronal están justificadas. Así se resume la posición de la Federación Socialista Asturiana (FSA) expresada ayer por su secretario general, Javier Fernández, sobre la exigencia de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) de la supresión del peaje de la autopista del Huerna (AP-66) a pesar de la crisis económica. La Mesa del Sector Turístico de la patronal asturiana considera que tanto el peaje, como los enlaces aéreos, los más caros de la cornisa cantábrica, perjudican el desarrollo del sector en el Principado.
Javier Fernández coincidió con el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, en que en plena crisis «no es el momento» de tratar de rescatar el peaje. Fernández respondió tanto a la petición de FADE como del PP sobre la eliminación del peaje del Huerna. «Me resulta insólito que el PP recurra a esta cuestión. No es el momento cuando estamos hablando del recorte del gasto público y de una situación económica my compleja. Ahora no está entre las políticas prioritarias», aseguraba.
El mensaje para la patronal también fue claro. «Con todos los respetos para esta organización (en referencia a la FADE), discrepo profundísimamente. El peaje del Huerna puede perjudicar a los transeúntes más habituales, pero en ningún caso a un turista que viene a Asturias. Ningún turista va a renunciar a venir a Asturias por el peaje», aseguró ayer Fernández tras la primera reunión de la comisión ejecutiva de los socialistas asturianos ante el inicio del nuevo curso político. Fernández entiende que el tipo de turistas que puedan elegir Asturias como destino en función de la existencia o no del peaje «no es el que necesita el sector (turístico) de esta comunidad».
Fernández no se olvidó de criticar el posicionamiento del Partido Popular (PP) asturiano en esta cuestión. Los populares insisten en que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero cumpla la promesa de acabar con el peaje que el propio Presidente realizó durante la campaña electoral de 2004. «La posición del Partido Popular respecto a este asunto me parece increíble, cuando fueron ellos los que aumentaron treinta años el peaje del Huerna», dijo el líder del socialismo asturiano en referencia a la decisión tomada por el Gobierno conservador de José María Aznar, con el asturiano Francisco Álvarez-Cascos como ministro de Fomento, de renovar la concesión casi un tercio de siglo. «De no ser así el peaje se hubiera acabado en once años y podría rescatarse con mucha más facilidad», manifestó Javier Fernández. El Ejecutivo de Aznar renovó la concesión el 17 de marzo de 2000 por 29 años. La concesión finalizaba en 2021. Aquella decisión amplió el peaje hasta 2050. «Se hicieron esfuerzos para rescatar el peaje que no pudieron concretarse. Se disminuyó el coste del peaje para las personas que habitualmente transitan por él», insistió. Por su parte, el Gobierno del Principado, a través del consejero de Infraestructuras, Francisco González Buendía, insistió en esta postura sobre la supresión del peaje: «No creo que sea el momento más adecuado dada la situación (económica)».