Licencias
Asturias cuenta con 23.200 licencias. Al año, se autorizan unas 10.000 cacerías en los territorios cinegéticos del Principado, lo que supone, según los conservacionistas, entre 80.000 y 100.000 armas en el campo.
Requisitos
Todas las personas que posean los permisos necesarios y que quieran disfrutar de un fin de semana de caza pueden hacerlo en los terrenos de aprovechamiento común que no estén sometidos a régimen especial.
Oviedo, Luján PALACIOS
Las sociedades de caza del Principado llevan ya un par de años sometiéndose a controles periódicos de alcoholemia y consideran «acertada» la tasa máxima permitida de 0,25 miligramos por litro de aire expirado, al igual que se ha establecido para los conductores. Así lo asegura el presidente de la Asociación de Empresas Cinegéticas de Asturias, José Manuel Rancaño.
La Asociación Asturiana de Amigos de la Naturaleza (ANA) había advertido de que en la penúltima normativa anual de caza, del año 2008, no especificaba la tasa máxima de alcohol permitido. Del mismo modo, la asociación sostiene que la intención del Principado es la de eliminar esta tasa, con lo que se podría generar una gran confusión a la hora de aplicar los controles de alcoholemia a los cazadores. El colectivo conservacionista considera que es necesario aplicar estos controles porque así lo establece la reglamentación sobre armas y por la «inseguridad» que genera el hecho de que un individuo porte y dispare un rifle en espacios abiertos, compartidos con otros ciudadanos.
Los cazadores han querido dejar claro que no existe por su parte ninguna voluntad de eliminar esta tasa, y que el máximo permitido siempre ha sido de 0,25 gramos de alcohol por litro de aire expirado. «Nosotros somos los primeros interesados en acabar con los escopeteros sin control; lo que queremos es gente seria y, por eso, aplaudimos la aplicación de estos controles», sostiene José Manuel Rancaño. El colectivo engloba a buena parte de las sociedades de caza regionales.
Tal y como indica Rancaño, hasta ahora se han venido aplicando estos controles por parte de agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) sin que se haya registrado ningún problema ni oposición por parte de los cazadores. «Creemos que es justo que, al igual que no se puede conducir bebido, con mayor motivo no se pueda disparar bebido», subraya el presidente del colectivo de cazadores.
La Asociación de Amigos de la Naturaleza ha acusado a la viceconsejera de Medio Ambiente, Belén Fernández, de intentar «dejar las cosas en la situación irregular e irresponsable en que estaban» por su «temor a perder votos». Los cazadores, por su parte, aseguran que no se ha producido ninguna modificación en la normativa.