PEDRO DE SILVA
Lo que quita fuerza y significado a la votación independentista de Arenys de Mar es que los votantes sabían de antemano su falta de valor jurídico y de repercusiones prácticas. Es decir, una consulta sólo se puede considerar significativa cuando, si el resultado es afirmativo, aquello que se vota se llevará a efecto, y, por tanto, los consultados conocen y asumen las consecuencias de su voto. Con todo, está por ver en qué acabaría una proliferación de consultas semejantes en Cataluña, como la que anuncian Convergencia y ERC. Tanto puede terminar siendo un festejo más de pueblos y ciudades, un espectáculo popular y mediático que cada vez tenga menos gancho, y vaya cayendo igual que un globo sin gas, como prender entre la gente, e ir ganando altura, luminosidad y prestancia. Hay cosas que empiezan como un juego, pero si la gente se las toma en serio el juego se ha acabado.