Villaviciosa / Oviedo,
L. Á. V. / F. T.
«Esto es lamentable», aseguró ayer la sargento de Villaviciosa a sus superiores. A. I. M., que desarmó ella misma al agente junto a otros dos guardias de la patrulla de Colunga -los primeros que se presentaron en la zona-, sufrió un esguince en una mano durante el forcejeo. También presenta una quemadura en un dedo, producida por el disparo que el guardia dirigió contra el portátil de la sargento. La mujer, que ese mismo día había participado en la procesión de la Virgen del Portal en Villaviciosa, se vio de repente inmersa en una situación límite que amenazaba con terminal muy mal.
En torno a las seis y veinte de la tarde, el guardia, que hace medio año que no vive en la casa cuartel, se presentó en el mismo y bajó a los vestuarios, donde comenzó a destrozar las taquillas, en una de las cuales estaba el arma reglamentaria de un compañero. A continuación, subió a la zona de oficinas y allí disparó hasta tres veces contra las cristaleras y la puerta de entrada del edificio.
El agente se dirigió entonces al despacho de la sargento. Encañonándola, le exigió que llamase a la Comandancia de Gijón. «Diles que estás secuestrada en tanto no llegue mi jubilación», exigió el hombre. La sargento, para evitar males mayores, así lo hizo. Un par de patrullas estaban ya de camino hacia el cuartel de Villaviciosa. Estaba a punto de producirse el clímax. El guardia llegó a disparar muy cerca de la sargento. Posteriormente se comprobaría que también había disparado contra el techo y una pared. La llegada de los agentes que estaban de patrulla precipitó los acontecimientos: la mujer se abalanzó sobre el guardia que la amenazaba, que ya había efectuado siete disparos. Entre todos pudieron reducirle, no sin cierta dificultad. La mujer tuvo que ser atendida en el Centro de Salud de Villa, con una crisis de ansiedad, pero ayer por la mañana se incorporó a su puesto sin mayores problemas.
Hace unos diez días le comunicaron que le habían concedido su traslado al País Vasco, un puesto solicitado por la suboficial. En el tiempo que lleva en Villaviciosa se han producido fuertes tensiones. Según los sindicatos, la plantilla del cuartel presenta un alto índice de absentismo, debido a los problemas con su superior.
El incidente pasó desapercibido a los vecinos de Villaviciosa, toda vez que el cuartel se halla en un polígono industrial alejado del centro urbano. Sí fue avisado el alcalde, Manuel Busto, que se presentó en llas dependencias de la Benemérita poco después del incidente.