La distinción al «Pueblo ejemplar» de Asturias cuenta, además de con un reconocido prestigio, con una dotación económica de 25.000 euros, que de momento, y con los nervios de las primeras celebraciones, no tienen destino. Pero, aunque siempre hay algo que mejorar, Sobrescobio luce desde hace tiempo un aspecto impecable, tal y como destacaban ayer los vecinos.
Incluido en el parque natural de Redes, el concejo es la puerta de entrada a un espacio natural de excepcional valor ecológico y paisajístico en el alto Nalón. De hecho, tal y como recordaba en tono anecdótico la concejala de Cultura, Tensi Carmona, los coyanes son ahora doblemente galardonados, porque el premio «Príncipe de Asturias» a la Concordia fue concedido en el año 2001 a la Red Mundial de Reservas de la Biosfera, en la que está englobado Redes.
Con este «doble premio», Sobrescobio afronta un futuro que se perfila halagüeño gracias al impulso que está recibiendo el sector del turismo en toda la zona. «Ahora podremos ser más conocidos y atraer a más visitantes», aventuraba el alcalde, Marcelino Martínez.
Entre los retos de futuro del municipio, y a pesar de que ayer correteaban por sus calles muchos niños, está el de proporcionar servicios a una población envejecida y favorecer la llegada de nuevos moradores jóvenes. En este sentido, la semana pasada se iniciaron las obras para construir 15 viviendas de protección oficial, que pueden actuar, según las previsiones municipales, de acicate para fijar población.
A ello se une un entorno cuidado con esmero. «Siempre hemos procurado que el desarrollo fuera compatible con nuestra naturaleza, y parece que lo hemos logrado», apostillaba el regidor. No en vano, Sobrescobio cuenta con una de las rutas más conocidas en el Principado, la del Alba, que discurre paralela al río del mismo nombre en un antiguo camino de pastores y arrieros que comunicaba Sobrescobio con el vecino concejo de Aller.
Entre sus atractivos también se cuentan el embalse de Rioseco, el centro de cría del urogallo y el hospital de recuperación de la fauna. A ello se suman la Casa del Agua de Rioseco (capital del concejo) y el observatorio de aves, junto con las pequeñas explotaciones ganaderas y agrícolas que en los últimos tiempos han contribuido a impulsar el turismo rural. Ayer, varios bares de la capital estaban cerrados por ser martes, su día tradicional de descanso. Con el premio al «Pueblo ejemplar» los hosteleros de la zona aspiran a llenar sus locales. Porque, además de reconocer el esfuerzo de todos, los vecinos ven en el premio una nueva motivación para seguir trabajando para mejorar.
«Gracias al premio que nos ha concedido la Fundación Príncipe de Asturias podremos ser más conocidos y atraer a más visitantes», afirma el alcalde del concejo coyán