En el interior de la vivienda las marcas del agua en las paredes alcanzaron los setenta centímetros. La nevera, la lavadora, el lavavajillas, la secadora y el sofá de la planta de abajo se amontonaban inservibles en el porche de la casa junto a muebles, bancos y sillas. Rocío Amieva achacaba también las inundaciones a las obras de la autovía. «El problema es que tras los movimientos de tierra no se canalizaron las riegas y ahora el agua baja sin control», señaló.
«El agua empezó a bajar por el camino de Raos como si fuera un río desde las doce de la noche. Tal vez tras esto el Ayuntamiento nos haga un poco de caso», indicó otra vecina, María del Carmen Díaz. Precisamente, el pasado día 11, el marido de esta mujer presentó un escrito ante el Ayuntamiento.
La alcaldesa de Llanes, Dolores Álvarez Campillo, se presentó en Pendueles para agradecer la labor de los Bomberos y reconocer que la marea de barro estuvo causada por las obras de la autovía. No obstante, indicó que se están tomando medidas para evitar nuevas riadas.
El temporal también provocó la caída de un árbol, que cortó de madrugada la carretera que comunica Arriondas con Ribadesella (AS-342), a la altura de Montealea (Parres). Los servicios municipales lo retiraron a media mañana. Pero, los conductores que ayer, hacia las diez de la noche intentaron acceder a Ribadesella desde Arriondas tuvieron que dar la vuelta, ya que el árbol ocupaba la mitad de la calzada e impedía el paso, informa B. MORÁN.
En Langreo, la tromba de agua obligó a cerrar al tráfico, por espacio de dos horas, en el enlace subterráneo que conecta los distritos de Lada y La Felguera. Las fuertes lluvias colapsaron los aliviaderos y el agua se acumuló en la parte baja del paso, que sufre problemas similares cuando las precipitaciones son intensas. La Policía Local señalizó el corte del enlace y desvío el tráfico entre ambos distritos por vías alternativas, a través de la glorieta del pozo Fondón en Sama.
En Siero las fuertes lluvias provocaron inundaciones en la capital, Pola de Siero, y en El Berrón. Fueron inundaciones muy rápidas que desaparecieron una vez remitieron las lluvias. En la capital se inundó una rotonda en la plaza Olof Palme, y en El Berrón parte de la calle principal, la avenida de Oviedo. La inundación se debió a que la sección de los desagües no tenía capacidad para absorber una cantidad de agua tan grande. En ninguno de los casos hubo que lamentar daños personales ni materiales, informa M. NOVAL.