Campañones (Corvera),
Illán GARCÍA
La localidad de Campañones, en el concejo de Corvera, no logró convertirse en «Pueblo ejemplar de Asturias», pese a que ya presentaron diez veces su candidatura. Pero esa cuestión no es la que más preocupa a estos asturianos ejemplares que aceptaron la instalación, próxima a sus viviendas, del vertedero de Cogersa donde van a parar los residuos de todos los asturianos. Ahora lo que les trae de cabeza es que les den una solución a los malos olores procedentes del vertedero. Y esa solución la tienen clara: la construcción de una incineradora. Creen que si se amplía el vertedero tendrán que «coger la maleta». Afirman que su prueba de solidaridad no tiene por qué ser eterna.
Los vecinos de Campañones llevan años soportando los fuertes olores provocados por el vertedero de Cogersa, una instalación que tiene próxima fecha de caducidad: el año 2015. En tres años ya no quedará más espacio para los vertidos de basura, y por ello los vecinos del pueblo quieren una solución urgente. «Si se quieren tomar medidas, ahora es el momento para instalar la incineradora porque, con los trámites y todo, no sé si la tendremos para esa fecha, si es que hay intención de ponerla», recalca Alfredo García, presidente de la Asociación de Vecinos «Amigos de Campañones». Con estos argumentos hace suyos los cálculos de los expertos, que estiman que los plazos de trámite y construcción de una incineradora para la fecha en que el vertedero se colmate requeriría comenzar casi de inmediato el proceso. La diferencias de criterio en el seno del bipartido que gobierna en Asturias paraliza la toma de decisiones, pues IU rechaza la incineradora y el PSOE apuesta por ella.
El problema de Campañones no sólo se ciñe a los malos olores. Los vecinos también protestan por la proliferación de gaviotas en su localidad debido a su emplazamiento en las inmediaciones del vertedero. Hace poco menos de un mes, García expresó a este periódico que la candidatura de Campañones para optar a ser «Pueblo ejemplar» se basaba en dos puntos clave: la camaradería de sus vecinos y, el más importante en este sentido, que su pueblo es el «más solidario de Asturias porque tiene que soportar los malos olores provenientes de la basura de toda la región». Por aquel entonces, el dirigente vecinal dijo que los vecinos de Campañones, pese a su problema, «tampoco se quejaban demasiado».
Pero la paciencia, a su juicio, tiene un límite. Por ello, los vecinos de esta localidad de la parroquia de Solís vuelven enérgicamente a reclamar la incineradora que acabe con los hedores. «Si en vez de una incineradora, amplían el vertedero hacia la zona de Villabona, a partir de 2015 no nos quedará más remedio que coger la maleta e irnos a otro lugar», indicó el presidente de la asociación de vecinos.
Según manifestaron los residentes en varias ocasiones, muchos podrán pensar que en Campañones ya están acostumbrados al mal olor, pero aseguran que eso no es excusa para tomar soluciones. Han pedido apoyos al Principado y, por el momento, no hay nada en claro. El hedor no siempre es igual. Según los vecinos, se intensifica o afloja en función de por dónde sople el viento, pero aun así en varios lugares son siempre «más que desagradables».