Oviedo, L. PALACIOS
El Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos de Asturias (Cogersa) encargó el año pasado un estudio sobre el tratamiento de la «fracción resto» (aquellos residuos que no se pueden reciclar ni reutilizar). José Coca Prados, catedrático de Ingeniería Química de la Universidad de Oviedo, fue el encargado de coordinar un estudio en el que también participaron profesores de Medicina e Ingeniería Química de las universidades de Oviedo, Valladolid, Santiago y Leuven (Bélgica), y, para él, las conclusiones son claras: la planta incineradora es la opción «más contrastada» para la gestión de los residuos.
Coca recomienda la creación de la planta en Asturias, porque pese las críticas al carácter contaminante de estas instalaciones lanzadas por parte de varias organizaciones ecologistas, políticas y sociales, así como por Izquierda Unida, en Alemania, con un gran número de instalaciones de este tipo, sólo el 1 por de las dioxinas que se expulsan a la atmósfera provienen de incineradoras.