Santander
El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ensalzó ayer los lazos fraternales e históricos que comparten Cantabria y Asturias, dos comunidades a las que les une el «amor a España» y que estarán siempre firmes en la defensa de la unidad nacional frente a referendos «estrambóticos».
Revilla hizo estas afirmaciones durante su intervención en el segundo Encuentro Cántabro-Astur, que se celebró en la localidad cántabra de Puente San Miguel con la asistencia de 2.000 personas de ambas regiones.
El presidente dijo que Cantabria y Asturias son «la misma tribu, con los mismos sentimientos, aficiones, historia y cultura», y ha asegurado, frente a quienes plantean «referendos estrambóticos» -en alusión al convocado en el municipio catalán de Arenys- que las dos regiones estarán «siempre firmes» en la defensa de la unidad nacional. «Cántabros y asturianos tenemos las cosas claras, no nos mirarnos el ombligo, tenemos la historia perfectamente documentada, tenemos nombre y apellidos, y no tenemos que convocar ningún referéndum para hacer tonterías», ha dicho. El presidente ha opinado que iniciativas de ese tipo «habrá que cortarlas». «Ya está bien de bromas de ésas», ha apostillado Revilla, quien ha subrayado que la situación de un país no la determina un territorio, sino «todos». Y añadió: «todos decidimos sobre todo, nadie puede en ningún momento tomarse la libertad de decir yo me paso para acá o para allá», ha añadido.
Miguel Ángel Revilla apuntó, además, que Cantabria y Asturias son un ejemplo de «pueblos cargados de historia, cultura y raíces», y señaló que la cultura popular es la «cultura con mayúsculas».
Revilla estuvo acompañado en la mesa presidencial por la directora general de Política Lingüística del Gobierno de Asturias, Consuelo Vega Díaz; los alcaldes de Reocín y Ribadedeva, Germán Fernández y Alejandro Reimóndez, y el presidente de la Asociación Etnográfica de Ribadesella, Francisco Elías.