ARTURO ROMÁN
José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno, saluda uno por uno a los componentes de la selección española de baloncesto, que el pasado domingo se alzó con el Campeonato de Europa en Polonia. El Presidente tan sólo dedica unos segundos a cada apretón de manos con jugadores, técnicos, utilleros o preparadores físicos, hasta que llega a Roberto Hernández, jefe de prensa de la Federación Española de Baloncesto, con el que departe durante varios minutos. Parecen dos gotas del agua, el parecido físico es asombroso, y durante el encuentro muchos jugadores no consiguen aguantar la risa. No era la primera vez que Zapatero y Hernández se encontraban, pero sí fue la primera en la que el Presidente lo calificó oficialmente ante los periodistas como su «doble».
Menos gracia tuvo el intento de paseo del cantante mierense Víctor Manuel por la plaza de la Revolución de La Habana. Quedaban pocas horas para que comenzara el concierto por la paz organizado por Juanes, cuyo único requisito para poder seguirlo en directo era llevar ropa blanca. El mierense quería darse una vuelta, pero a medio kilómetro del escenario fue detenido: «No puede pasar. No lleva ropa blanca...», le espetó un policía cubano. A lo que el cantante respondió: «Oiga, que eso es para la gente, no para los artistas. Mire, yo soy Víctor Manuel, uno de los cantantes, sólo vengo a dar una vuelta...». El policía, que parece que hace años que le había perdido la pista al mierense, le dijo: «Ya, y yo soy Napoleón». Según cuenta un diario nacional, el exceso de celo del uniformado acabó derivando en un enfrentamiento algo más serio.
A Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del Interior, sí le hubieran dejado pasar a la fiesta mitin de Rodiezmo (León), pero no hubiera levantado el puño mientras cantaba la tradicional «Internacional», tal como hubieron Bibiana Aído y Leire Pajín. El líder de la oposición, Mariano Rajoy, aseguró después que el gesto era «antiguo y triste». El Ministro ironizaba en una reciente entrevista en una televisión nacional con que «yo no levanto el puño desde que empecé a tener artrosis». Un apunte: Zapatero tampoco lo levantó. ¿Artrosis?