Oviedo,
María José IGLESIAS
La profunda crisis que vive el sector lechero se agrava cada día. Para salir del atolladero, los sindicatos y la patronal ganadera Prolec exigieron ayer el cumplimiento del acuerdo de precios mínimos de 31 céntimos por litro de leche firmado en julio. A la petición se sumó también el Partido Popular de Asturias.
El diputado Luis Peláez denunció que el Gobierno y la ministra Elena Espinosa «han dado la espalda a los ganaderos y no han querido apoyar las reivindicaciones planteadas por dieciséis países de la UE para frenar el aumento de cuotas lecheras y hacer frente a la crisis».
Peláez acusó al Gobierno nacional de llevar a cabo «una política contra los ganaderos que es insostenible». De los 2.800 ganaderos que quedan en Asturias, unos 1.200 (los que no venden a Central Lechera) reciben una media de 22 céntimos por litro, cantidad que no llega ni a la media de España, que oscila entre 24 y 26 céntimos.
La asociación Ganaderos Unidos estima que las tarifas no permiten la supervivencia de las ganaderías, que tendrán que cerrar.
Frente a las reivindicaciones del sector, el Ministerio de Medio Rural y Marino prefiere hablar de «ligero repunte» de los precios en la Unión Europea. Los sindicatos lamentaron esas estimaciones, «cuando hay una huelga de entregas de leche en ocho países comunitarios por el hundimiento de precios», según indicó un portavoz de Prolec. Tanto el Ministerio como el resto de los integrantes del comité de seguimiento del pacto de precios, que se reunieron el lunes, reconocieron que los contratos entre ganaderos e industria no se están firmando al ritmo deseado. Una de las razones esgrimidas por el director general de Recursos Agrícolas, Carlos Escribano, es que aún ha pasado poco tiempo desde la rúbrica del acuerdo general. El sindicato COAG, el único que no secundó este acuerdo, por considerarlo insuficiente, calificó de «sorprendente» que el Ministerio conozca las tarifas de la Unión Europea en agosto «y aún no tenga las de España, cuando los ganaderos ya han cobrado la leche de ese mes», señaló su portavoz, Óscar Sirgo.
Los contratos para el sector lácteo son la gran esperanza. Solamente una de las grandes empresas españolas, con excepción de Clas, los aplica de forma generalizada. El comité de seguimiento volverá a reunirse a finales de octubre.