Oviedo, J. A. ARDURA
El nuevo plan regional de obras y un fuerte recorte de los gastos «prescindibles» serán las principales medidas del Gobierno asturiano en 2010 para afrontar la crisis económica y estimular tanto la actividad como la creación de empleo. El presidente del Principado anunciará hoy, durante el debate sobre el estado de la región, la cuantía exacta de este fondo que, según fuentes de la Administración regional, se situará en torno a los cien millones de euros y será cofinanciado por los ayuntamientos.
Vicente Álvarez Areces, además, también adoptará «medidas no agradables», que afectarán al gasto corriente del Principado y que se podrían traducir en un recorte de las ayudas directas, así como del gasto destinado a campañas de promoción y publicidad. Además, el Ejecutivo confirmará la congelación de los impuestos autonómicos, una medida que pretende compensar la subida de los impuestos estatales, para no provocar desequilibrios en el consumo de las familias asturianas.
El presidente del Principado reconoció que «ya no vivimos en una época de abundancia de recursos y tenemos que mantener lo esencial y priorizar bien» y apeló a la necesidad de «buscar la eficiencia, palabra clave en la gestión pública porque significa gastar mejor, eliminar gasto prescindible y dirigirlo al gasto imprescindible». Entre esas medidas podría incluirse la reformulación de ayudas directas, como el «cheque bebé» o la subvención para la compra de libros escolares, unas políticas que en el Presupuesto de este año han supuesto un gasto de casi 9 millones de euros.
El discurso de Areces abre hoy el debate sobre el estado de la región, que se prolongará hasta el viernes. El Presidente tiene previsto anunciar la cuantía del plan regional de obras, denominado «Plan A (de Areces)», que el Gobierno asturiano pondrá en marcha en 2010 para promover la inversión pública de los ayuntamientos y crear empleo.
La Administración regional ya destinó en 2008, año de la prórroga presupuestaria, una partida de 59 millones de euros para propiciar la inversión en los 78 ayuntamientos de la región. Esa partida tenía como objetivo allanar las reticencias de los dos partidos que entonces se encontraban en la oposición, PP e IU, a un crédito extraordinario de casi 150 millones que permitió librar la rigidez de aquella prórroga presupuestaria y, además, obtener la liquidez necesaria para afrontar los pagos pendientes en la sanidad pública regional.
Areces también tiene previsto concretar en su intervención los criterios de reparto de este nuevo plan, que se añade al fondo incondicionado, dotado con 8,5 millones de euros. El «Plan A» tendrá en cuenta la población de cada municipio, pero también otros parámetros defendidos por Asturias durante la negociación del nuevo sistema de financiación, como el envejecimiento, la dispersión y la orografía, con una fórmula que «ya dio buen resultado en el fondo incondicionado», según aseguraron fuentes del Ejecutivo regional. La principal novedad de este fondo es que también tendrá en cuenta las tasas de paro de cada municipio y que, además, será cofinanciado por los ayuntamientos, que deberán también aportar recursos económicos para sufragar la cuantía total de los proyectos de inversión.
Aunque el Gobierno se reserva los detalles de la intervención de Areces, el recorte del gasto corriente, reclamado tanto por sus socios de gobierno, IU, como por el principal partido de la oposición, podría materializarse en la congelación de los salarios de los altos cargos, una medida que el Ejecutivo de Areces ya aplicó en el presente ejercicio, y en la contención de los salarios de los funcionarios.