Oviedo, P. GONZÁLEZ /
J. A. ARDURA
El presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, avanzó ayer las líneas maestras de su Gobierno para afrontar 2010, «un año que aún será duro» pero que prefiere encarar «con optimismo y confianza». El Ejecutivo asturiano recortará un 25 por ciento el gasto corriente -desde la luz y las fotocopias hasta la limpieza y el alquiler de locales-, reducirá en un porcentaje aún mayor las subvenciones públicas y recurrirá a un endeudamiento del 2,5 por ciento para mantener el volumen de inversión pública (más de mil millones), su principal herramienta para encarar la coyuntura de crisis económica, según dejó patente Areces en el discurso con el que abrió ayer el debate sobre el estado de la región, punto de partida del nuevo curso político. Cien de esos millones de inversión pública serán para el nuevo plan regional de obras, el llamado «plan A», similar al «plan E» promovido por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
El presidente del Principado desgranó en un discurso de 72 minutos las medidas con las que el Ejecutivo asturiano piensa compensar la caída de ingresos fiscales, derivada de la recesión, que se situará entre un 7 y un 10 por ciento. Los recortes, basados según Areces en «gastar mejor», servirán para mantener la inversión pública de su Ejecutivo por encima de los mil millones de euros, en unos niveles similares a los del presente ejercicio, los más altos en la historia de Asturias, según dijo. Los principales recortes afectarán a las subvenciones, que tendrán «un fuerte ajuste superior al 25 por ciento», y a los gastos de funcionamiento y gestión ordinaria de la Administración, que se reducirán un 25 por ciento, capítulo éste en el que el ahorro podría rondar los 60 millones.
Además, por segundo año consecutivo se «congelan» los salarios de los altos cargos y también de los directivos del sector público regional. La crisis acaparó por segundo año los principales mensajes del discurso del Presidente, que incidió varias veces en la idea de que Asturias «ha resistido mejor» los embates de la coyuntura económica.
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