Oviedo, Luján PALACIOS
El delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, ha defendido la presencia de puestos de la Guardia Civil en las zonas rurales, puesto que «prestan un servicio muy importante de cercanía a los ciudadanos».
Trevín responde así a la propuesta de la Unión de Guardias Civiles (UGC) para suprimir un total de 33 puestos de las comandancias de Oviedo y Gijón. Se trataría de los puestos de Candás, Colunga, Salinas, Soto del Barco, Sama, Pola de Siero, Nava, Colombres, Carreña de Cabrales, Posada de Llanes, Arriondas y Avilés, en la Comandancia de Gijón, y Moreda, Cabañaquinta, Turón, Tudela Veguín, Soto de Ribera, Trubia, Bárzana, Belmonte, Somiedo, Muros de Nalón, El Pito, Soto de Luiña, Salas, Navelgas, Degaña, Pola de Allande, San Antolín de Ibias, Trevías, La Caridad, Castropol y Santa Eulalia de Oscos, adscritos a la Comandancia de Oviedo. Estos puestos se concentrarían en los cuarteles cercanos de mayor entidad, según la propuesta de la UGC.
El delegado de Gobierno asegura comprender esta propuesta de supresión en favor de la eficacia y la concentración de medios, pero «la presencia de la Guardia Civil en las zonas rurales es importante por la sensación de seguridad y servicio de cercanía a la comunidad», subraya.
Por eso, Antonio Trevín advierte que deberán ser los ayuntamientos afectados los que se pronuncien. «Se trata de un tema muy cercano a los ciudadanos, a los consistorios les preocupa mucho la seguridad, especialmente en los casos de concejos pequeños y aislados, y también escucharemos las demandas que nos formulen en este sentido», sostiene el delegado.
En todo caso, y pese a que en principio se mantendrán los criterios del actual despliegue del cuerpo, Trevín indica que «se tendrán en cuenta las propuestas» de la UGC.
La propuesta de esta asociación profesional de la Benemérita supondría que seguirían en funcionamiento 27 puestos, de los que sólo uno de ellos, el de Grandas de Salime, sería de tipo A, es decir, al mando de un suboficial y con una dotación de medios menor, pero suficiente para responder a las necesidades de los ciudadanos.
El resto de puestos serían de los tipos B y C, en función de la población de los municipios y su conflictividad, con presencia permanente de agentes y capacidad de respuesta inmediata. Estos puestos, según la propuesta de la UGC, deberían constar de un área de prevención de delincuencia, otra de investigación y un área de atención al ciudadano. Del mismo modo, la asociación indica que en los concejos en los que no exista un puesto de la Guardia Civil, podrían ubicarse dependencias en los ayuntamientos para establecer oficinas de atención a los ciudadanos con horarios flexibles «para responder a las posibles necesidades».
Puestos que permanecerían
Mieres, Pola de Lena, Oviedo, Entrago, Grado, Pravia, Tineo, Cangas del Narcea, Luarca, Navia, Boal, Tapia de Casariego, Vegadeo, Grandas de Salime, Gijón, Villaviciosa, Cancienes, Llanera, Luanco, Piedras Blancas, Pola de Laviana, Noreña, Infiesto, Llanes, Ribadesella, Cangas de Onís y Panes.
Estructura
Sólo el puesto de Grandas de Salime sería de tipo A, con una dotación de medios más limitada y al mando de un suboficial.