Posada de Llanera,
Luján PALACIOS
La cárcel de Villabona celebró ayer la festividad de la Virgen de la Merced, patrona de Instituciones Penitenciarias, con menos reclusos y con menos funcionarios.
La jornada festiva, que por primera vez tuvo lugar fuera del penal, estuvo de nuevo marcada por las quejas de los sindicatos por la falta de personal para atender a la población reclusa. No obstante, el director de la cárcel, Esteban Suárez, señaló que el número de reclusos ha descendido en un centenar, y en la actualidad se sitúa en unas 1.550 personas. Este descenso en el número de presos obedece, según señaló Suárez, a la aplicación de las penas alternativas al internamiento, con trabajos en favor de la comunidad.
En este sentido, el director de la cárcel reclamó un esfuerzo de toda la sociedad para continuar aplicando medidas que sirvan a la reinserción y, a su vez, alivien la masificación de Villabona.
En este sentido, los sindicatos Comisiones Obreras, ACAIP-USO y CSIF denunciaron el elevado número de reclusos, cuando la capacidad del penal es de 840 internos. A ello se suma el traslado, el próximo día 28, de 21 funcionarios en prácticas que en la actualidad reforzaban la plantilla de Villabona y que pasarán a otras prisiones del sur de España «con mayores necesidades», según el director de la cárcel asturiana.
En la jornada de ayer se entregaron las distinciones honoríficas a varios trabajadores del penal con 25 años de servicio. Además, el director de seguridad y la subdirectora médica de Villabona recibieron ayer en Madrid sendas medallas de plata al Mérito Penitenciario que concede el Ministerio del Interior.