Oviedo, José A. ORDÓÑEZ
Más celeridad en los trámites y menos dependencia del hormigón. Éstas son las principales reivindicaciones de las plataformas vecinales y empresariales de las Cuencas a la hora de valorar la incidencia de los fondos mineros en estos territorios. Todos reconocen que las partidas de reactivación son necesarias y que han salvado a los valles carboneros de la ruina económica y demográfica. Sin embargo, detectan fallos de gestión y reclaman medidas que fomenten la creación de empleo y de las condiciones de vida necesarias para evitar una sangría demográfica que se prolonga ya desde hace muchos años.
Desde el flanco vecinal, Agustín Álvarez Payo, presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Mieres, es de los que defienden que los fondos mineros no han cubierto, «ni de lejos», las expectativas que levantaron en su momento. «Las cifras del paro cantan», asegura el dirigente vecinal, para quien «uno de los principales problemas de los fondos es que no han logrado un carácter adicional a lo que deberían de haber sido las inversiones de las administraciones municipales, autónoma y nacional». Además, estima que «todo hubiese ido mucho mejor si desde el principio se hubiese puesto sobre la mesa una planificación clara y a qué modelo de territorio se quería llegar, en lugar de ir a base de ocurrencias y a salto de mata».
Además, Álvarez Payo entiende que «el hecho de que los niveles de paro estén ahora como en los tiempos más duros de la reconversión minera o el drama de que estos territorios sigan perdiendo habitantes sin cesar son buena prueba de que se ha realizado una mala gestión por parte de las distintas administraciones». En este sentido, sostiene que «aquellos que tuvieron y tienen la responsabilidad no han hecho prácticamente nada para hacer más atractivos estos territorios, de forma que la gente alcance una calidad de vida que les haga desistir de marcharse a Oviedo y a Gijón». Para Payo, la situación «resulta de especial gravedad en la zona rural, que no ha notado para nada las inversiones a cuenta del plan del carbón ni ha visto una apuesta clara por el desarrollo de algunos enclaves con unas condiciones inmejorables para el turismo rural». En definitiva, que para Álvarez Payo, hermano del portavoz municipal de Izquierda Unida (IU) en Mieres, «los fondos se han quedado muy por debajo de lo que se esperaba; no hubo unos criterios de actuación lo suficientemente claros y, además, nadie consultó con el movimiento vecinal para saber cuáles eran las necesidades y las prioridades de la gente que vive en estas tierras, que digo yo que, por lo menos, algo tendrían que decir».
Por su lado, Vicente Gutiérrez Solís, presidente de la Federación de Vecinos de Langreo, también se ha venido mostrando sumamente crítico con la gestión de los fondos mineros. A este respecto, lamenta que, por ejemplo, haya un buen número de polígonos industriales parados, pese a contar con financiación de las partidas de reactivación. Además, a juicio de este líder vecinal langreano, otro de los aspectos fundamentales a la hora de explicar que los fondos no hayan respondido a las enormes expectativas levantadas radica en que «los respectivos gobiernos no han respetado el principio de adicionalidad, de forma y manera que han dejado de invertir lo que deberían en estos territorios al entender que ya estaban bien cubiertos por las partidas de reactivación».
La insatisfacción vecinal sobre los resultados de los fondos mineros en el ecuador del segundo plan del carbón también se extiende, aunque con sordina y numerosos matices, a los colectivos empresariales del Caudal y del Nalón. Desde Langreo, Jacinto Villa asegura que resulta evidente que las partidas no han cumplido al cien por ciento los objetivos para los que fueron creadas, pero, a su juicio, «no por ello dejan de ser necesarias». Es más, cree que, pese a los retrasos y al hecho de que haya en torno a 800 millones de euros aprobados y sin gastar, «la pregunta que deberíamos de hacernos es qué hubiese sido de las Cuencas si no hubiésemos contado con estas ayudas». Además, defiende que, frente a lo que puede suceder en la zona rural o en algunas barriadas mineras, «las condiciones de vida en Sama o La Felguera son inmejorables». Sobre las cifras de desempleo, el presidente de los empresarios langreanos sostiene que el hecho de que se hayan situado en los mismos niveles de los años ochenta del pasado siglo obedece, de manera fundamental, «a la situación de crisis que atraviesa el país a nivel global». En resumen, Jacinto Villa defiende que la gestión de los fondos ofrece sombras, pero que, en líneas generales, «permitieron y permiten que las Cuencas vayan saliendo adelante». Además, finaliza garantizando que, «en la medida de lo posible, el sector empresarial de los valles carboneros está dispuesto a aportar ideas para mejorar el destino de las partidas del plan del carbón».
Desde el Caudal, el presidente comarcal de empresarios, Isaac García Pola, exige una mayor agilidad en las ayudas para la generación de empleo. A su juicio, habría que empezar a pensar en buscar alternativas que nos permitieran disponer antes de las cantidades asignadas, ya que, de esa forma, todos saldríamos ganando». Otro de los aspectos que preocupa, y mucho, a la sociedad de las Cuencas, más allá del paro desbocado, de los polígonos industriales que permanecen paralizados o de que las grandes infraestructuras que no estén listas, es el campus universitario de Mieres. Siete años después de su inauguración oficial, el equipamiento tiene pendiente la puesta en marcha del edificio científico-tecnológico y de la residencia de estudiantes.
Además, no deja de llamar la atención que la amplia zona deportiva incluida en el entorno de Barredo permanezca cerrada pese a que ya está lista desde hace varios meses. El campus mierense, levantado sobre las históricas instalaciones del pozo Barredo, donde se produjo el famoso encierro minero de las Navidades de 1991, se suma a las demoras generales que se aprecian en el desarrollo de los fondos incluidos en el anterior plan del carbón y en el que se encuentra actualmente en vigor y que expira en 2012. El rector de la Universidad de Oviedo, Vicente Gotor, señaló hace unos días que el complejo deportivo no se abrirá al público antes de dos meses, y ello a pesar de que el Principado entregó la obra el pasado mayo. Por su parte, la apertura del edificio científico-tecnológico se prevé ahora para finales del presente curso, y la residencia de estudiantes no estará lista antes de finales de 2010. Desde el Ejecutivo del Principado se había anunciado el pasado curso que las instalaciones estarían concluidas para el arranque del nuevo, que comienza este mes.
«Uno de los principales lastres es que no se respeta la adicionalidad»
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Federación Vecinal de Mieres
«No puede ser que con este paro haya tantos polígonos paralizados»
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Federación Vecinal de Langreo
«La pregunta es qué hubiese sido de estos territorios sin estas ayudas»
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Empresarios del Nalón
«Necesitamos mayor agilidad en las ayudas, y así será más fácil generar trabajo»
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Empresario del Caudal