Oviedo, J. A. ARDURA
La crisis económica pasa factura a las familias asturianas. La consejera de Bienestar Social, Noemí Martín, reveló ayer en el Parlamento regional que un total de 16.055 residentes en Asturias ya dependen del salario social y que el número de beneficiarios ha crecido en casi un 19 por ciento en lo que va de año. La consejera de Bienestar Social compareció en la Junta General del Principado a petición de la diputada popular Inmaculada González, que quería saber el impacto de la recesión sobre las familias que viven en la región.
Noemí Martín precisó que en la actualidad ya recibe el salario social en Asturias un total de 7.433 unidades de convivencia que reúnen a 16.055 personas. La crisis ha propiciado un aumento del 52 por ciento en el número de solicitudes del salario social en lo que va de año. Entre enero y septiembre, la Administración regional ha evaluado 2.715 solicitudes del salario social, de las cuales denegó 717 porque superaban el nivel de ingresos mínimos o no presentaron la documentación requerida. Además, en lo que va de año, se han cancelado 786 prestaciones porque los beneficiarios han encontrado empleo.
La mayor demanda ciudadana del salario social ha obligado al Principado a aprobar una partida adicional de 4,2 millones de euros para atender a todos los beneficiarios. El presupuesto para el salario social básico se eleva, por lo tanto, a 27 millones de euros.
El Principado está ahora a la espera de que el Gobierno central clarifique si los desempleados que recibirán la ayuda estatal de 420 euros podrán recibir partidas complementarias del salario social. En principio, el Gobierno estableció que la prestación de 420 euros es incompatible con cualquier otro tipo de ayuda.
Por otra parte, el consejero de Economía, Jaime Rabanal, respondió a la diputada popular Alejandra Cuétara que Asturias tiene el tercer sector público más reducido de España tras La Rioja y Cantabria, con 63 entidades. Rabanal contestó con esos datos a la crítica formulada por la diputada popular acerca de que el sector público ha crecido en volumen de gasto de los 174 millones de euros de 2003 a los 404 millones del presente ejercicio. «En recesión y cuando el paro es el que es, el Gobierno debe reaccionar, hay prioridades de gasto distintas», planteó la diputada del PP.