PEDRO DE SILVA
Lo que algunos piden al Presupuesto del Estado para 2010: 1) Mantener la inversión pública para que no decaiga aún más la fiesta. 2) No subir impuestos, para no arruinar más el consumo. 3) Que ninguna autonomía (reciba mucho o poco) salga perdiendo. ¿Cómo cuadrar las cosas? Una teórica fórmula (aunque absurda) sería dejarlo todo como en 2009: mantener inversión, no tocar impuestos y repartir igual. El problema es que con la crisis se recauda mucho menos, por lo que o se adelgaza la inversión o se engordan los impuestos. Aunque los creativos dicen que bajando impuestos crece la economía y la recaudación, ¿quién se arriesga a este milagro, con personal, gastos fijos, parados, pensionistas y proveedores haciendo cola a la puerta? Los problemas del Estado para cuadrar cuentas cada vez se parecen más a los de un ama de casa. A lo mejor hay que meter una en Moncloa, como asesora en jefe.