Oviedo, Luján PALACIOS
La saturación de las prisiones es un problema común que se soluciona con más medios, especialmente para el cumplimiento de medidas alternativas a la cárcel. El director de Villabona, Esteban Suárez, subraya la importancia de sensibilizar a la sociedad y a las empresas para obtener más plazas que permitan desarrollar los trabajos en favor de la comunidad. «Son medidas muy positivas con una gran importancia, porque cumplen una labor de reeducación que de otro modo no se conseguiría», asegura el responsable de la prisión asturiana.
En este sentido, desde la cárcel también se reclama la implicación de las empresas para aplicar el programa de «Acompañamiento laboral» del Centro de Inserción Social de Villabona, que permite que los presos en tercer grado penitenciario puedan prepararse para tener un destino laboral cuando salgan de la celda.
Las prisiones españolas se toparán el año que viene con una dificultad añadida a la hora de aplicar estas penas alternativas, especialmente en lo que a violencia de género se refiere. El proyecto de los Presupuestos Generales del Estado para 2012 reducirá en un 50 por ciento la partida para la reeducación de maltratadores, que pasará de tres millones a uno y medio.
Paralelamente, Instituciones Penitenciarias prevé potenciar la terapia de los maltratadores con la organización de talleres en los que también intervendrán víctimas de violencia de género. En el caso de Asturias, los condenados por este delito que cumplen penas alternativas a la prisión suponen un porcentaje muy reducido, y los talleres en los que participan no cuentan con la presencia de víctimas.