Santiago del Monte, F. L. J.
Los controladores aéreos del aeropuerto de Asturias se han mudado de oficina. Desde el pasado viernes, los técnicos encargados de guiar y velar por la seguridad de los aviones que sobrevuelan la región desempeñan su trabajo fuera de la torre de control que les ha dado cobijo ininterrumpidamente desde 1967, el año en que se inauguró el aeródromo. AENA ha dispuesto el traslado de los controladores a un local construido al efecto hace unos meses para poder ejecutar la última fase de las obras que tienen por objeto modernizar las redes de servicio de la torre principal y hacer en el edificio las reformas que aconsejaba el paso del tiempo. El proyecto supone una inversión superior de los 3 millones de euros.
Según AENA, los controladores han sido debidamente instruidos para trabajar en la nueva dependencia, un recinto que tuvo que construirse ex profeso debido a que la llamada «torre de contingencia» -la que tenía originalmente el aeropuerto para ser usada en casos de emergencia que inhabilitasen la torre principal- no reunía los requisitos mínimos que requiere actualmente la actividad de control aéreo.