Oviedo, J. A. O.
Los descuentos que se aplican en la autopista del Huerna (AP-66) para transportistas y usuarios habituales supusieron a las arcas públicas un gasto de 6,7 millones de euros durante 2008. Ésa es, al menos, la cifra aportada por el Gobierno en respuesta a una pregunta planteada en el Senado por el popular Fidel Cerezales González. En el mismo texto, el Ejecutivo elude hablar de rescate y únicamente señala que se ha comprometido a reducir de manera paulatina las tarifas que se abonan por el uso de esta vía, que, por cierto, está entre las más caras de España.
El proceso de rebajas en el Huerna comenzó hace tres años, cuando el Gobierno autorizó una primera bonificación del treinta por ciento para transportistas. Después, en 2007 se establecieron otras deducciones para los usuarios de vehículos ligeros que efectuasen más de un viaje de ida y vuelta completo por la autopista en el mismo mes y que, además, realizasen el pago mediante el sistema de telepeaje.
Junto a esta medida, altos cargos del Ministerio de Fomento han reconocido que la construcción de la autovía entre León y La Robla, cuyas obras darán comienzo a finales de 2010 o comienzos de 2011, supone la primera fase de una alternativa gratuita al Huerna a través del puerto de Pajares. Aunque hay otras opciones encima de la mesa, la opción más factible es que la vía salga de desdoblar la actual carretera N-630. Se trata de un tramo de 21 kilómetros que tendrá dos calzadas, de siete metros cada una, con arcenes exteriores de 2,5 metros e interiores de un metro.
Aunque destacados representantes del PSOE asturiano han mantenido que esta obra es una actuación «exclusiva» para la mejora de las comunicaciones interiores de la provincia vecina, la secretaria general de Infraestructuras, Josefina Cruz Villalón, la relacionó directamente en el Congreso con la alternativa al Huerna recogida en el plan estratégico de transportes.